La deuda viva del Ayuntamiento, es decir, lo que le quedará por pagar, a 31 de diciembre de 2017, después de la cancelación de un préstamo (que el anterior equipo de gobierno pidió en el Banco de Santander para pagar a los proveedores), ascenderá a 559.715.587,79 euros, frente a los 583.715.587,83 previstos en el Informe Econòmico-financiero del Presupuesto Municipal del año 2018. Además, en febrero de 2018, cuando se complete la amortización de otros préstamos pendientes, con un montante de 31 millones de euros, el capital de deuda viva del Ayuntamiento será de 469.465.666,5 euros.

 El alcalde de València, Joan Ribó, ha informado hoy de estas operaciones de amortización anticipada de los préstamos, con las cuales el Ayuntamiento ahorrará 1.966.407,08 euros en intereses durante el periodo 2018-2022. La primera de ellas (de 24 millones de euros) se aprobará mañana, en la Junta de Gobierno Local, y con esta decisión el mencionado saldo de la deuda (a 31 de diciembre de 2017) supondrá el 71,95 % del Presupuesto Municipal. Un porcentaje que ha resaltado Ribó, “porque además de ser inferior al 76,69% fijado por el Plan de Reducción de Deuda para 2015-2019 en cumplimiento del Plan de Ajuste de 2012-2022, está por debajo del 75% de deuda que permite a los ayuntamientos pedir créditos sin permiso de ninguna otra administración, con lo cual recuperamos autonomía municipal a la hora de gestionar”. El alcalde se ha mostrado satisfecho “porque el Ayuntamiento es, a día de hoy, una administración responsable, y en el actual equipo gestor estamos enderezando la derrota económica heredada”.

Al dar cuenta de estas novedades sobre la deuda municipal, el alcalde Joan Ribó, acompañado por el concejal de Hacienda, Ramón Vilar, también ha anunciado que el porcentaje legal de deuda prevista para el ejercicio 2018 (considerando los ingresos corrientes liquidados del año 2016 e incluyendo únicamente el capital pendiente contratado de la deuda municipal a largo plazo), ascenderá al 60,35 %, frente al 65,69 % estimado en la elaboración del Presupuesto Municipal del año 2018.

Con estos datos, Joan Ribó ha asegurado que “el Ayuntamiento funciona satisfactoriamente y esto permite que el Govern de la Nau pueda cumplir con los Presupuestos y, por supuesto, impulsar la economía local tal como lo demuestran también otros indicadores como, por ejemplo, la reducción histórica del periodo medio de pago a proveedores que, por primera vez, se ha registrado en datos negativos, lo cual nos permite no tener que pagar intereses y, al mismo tiempo, dinamizar la economía local”. De hecho, ha recordado, en el mes de noviembre el periodo medio de pago a los proveedores del Consistorio ha estado de -2,86 días; mientras que el periodo medio de pago de toda la entidad, teniendo en cuenta empresas municipales, fundaciones y otros organismos municipales, ha sido también en términos negativos, de -1,55 días.

Por su parte, el concejal Ramón Vilar ha reiterado que la operación de amortización de deuda que se aprobará mañana “se enmarca en una gestión económica que aboga por la reducción de la deuda y el ahorro de intereses que, por otro lado, nos da autonomía como Ayuntamiento”.

“Lo abonamos con el exceso de tesorería, que tampoco es necesario, y además esta operación estaba costando cerca de un 1% de intereses, y así, en caso de necesitar otra poliza, por cualquier problema de liquidez, sólo nos supondrá un interés de 0,05% euros”, ha dicho.

VALENCIA, REFERENTE MUNDIAL DE LA ALIMENTACIÓN SOSTENIBLE

Por otro lado, el alcalde de València, ante las preguntas de los periodistas ha explicado que hoy se ha reunido con los portavoces de los grupos políticos del Ayuntamiento para informarles sobre el balance de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible, que se clausuró ayer al Hemiciclo Municipal.

“Con un coste total de 600.000 euros, València ha sido sede de diferentes actos que han convertido la ciudad en referente de la alimentación sostenible en todo el mundo, condición que mantendrá con el apoyo de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación), tal como lo demuestran las dos líneas de trabajo abiertas. Por un lado, vamos a desarrollar proyectos relacionados tanto con la producción de proximidad y ecológica cómo con la formación ciudadana al respeto. Paralelamente, materializaremos el anunciado centro de referencia mundial para la alimentación sostenible, que se prevé operativo a finales de 2018 e inicios de 2019”, ha explicado.

Joan Ribó ha recordado que este centro contará con un local en la ciudad de Valencia, “de la que se han hecho eco, con motivo de la Capitalidad Mundial de la Alimentación Sostenible un total de 180 países, con un impacto de 8 millones de euros en propaganda de una imagen amable de la ciudad».