Después de paralizar la implantación de la Zona de Estacionamiento de Residentes en el barrio de La Petxina prevista por el gobierno de Joan Ribó para el inicio de esta legislatura, el concejal de Tráfico del gobierno de María José Catalá anunció ayer su intención de implantar la zona naranja en el barrio, lo que ha despertado una inmediata reacción en contra de las entidades vecinales del barrio.
“La zona naranja que quiere imponer Catalá en los barrios tiene todos los inconvenientes de la zona azul, pero agravados, y ninguna de las ventajas de la zona verde. Es normal que los vecinos estén enfadados, y que los que votaron al PP se sientan estafados. Después de años criticando sin criterio nuestro trabajo en movilidad, va a resultar —para sorpresa de nadie— que los que tenían un afán recaudatorio con el aparcamiento eran ellos”, resume el concejal de Compromís, Giuseppe Grezzi.

Y es que, como señala el que fuera el concejal de Movilidad Sostenible que impulsó la instauración de las zonas de aparcamiento de residentes en València, mientras la Zona Verde garantiza una zona de estacionamiento exclusiva para uso residencial, evitando el uso de esas zonas como punto de atracción de visitantes y por tanto el tráfico de merodeo, la Zona Naranja abierta al estacionamiento indiscriminado no garantiza un número de plazas a los residentes, mantiene el tráfico de merodeo al mantener el barrio como un aparcamiento libre a disposición de cualquiera. Pero además, funcionando para los visitantes como una zona azul (que hasta entonces no tenían) y con un precio más elevado, lo que beneficiará a la empresa concesionaria y supondrá una nueva tasa indirecta del gobierno de Catalá.
Ante esta circunstancia, los vecinos de la Petxina, que serían los primeros agraviados, no han tardado en reaccionar y han manifestado su malestar en redes sociales. “Los datos de ocupación de la zona verde por residentes otros barrios certifican la necesidad de que la Petxina también tenga zona verde y no solo naranja para que los residentes podamos aparcar sin tener que competir con los que vienen de fuera”, han apuntado por ejemplo la Associació Veïnal la Petxina en Twitter (https://x.com/avlapetxina/status/1879242508263407886), mientras la Asociación de Vecinos de la Roqueta, advierte (https://x.com/AVLaRoqueta/status/1879276866374394024) de que el informe que esgrime el concejal para tratar de justificar su medida “está basado en datos de una sola semana en febrero de 2024 y encima reduce el porcentaje de ocupación porque hay mercado extraordinario ocupándolas”.
En ese sentido, el concejal Grezzi subraya la gravedad de que el argumento esgrimido por el concejal de Tráfico, Jesús Carbonell, para paralizar la implantación de las zonas verdes de estacionamiento que ya estaban previstas por el anterior gobierno y las que reclaman muchos barrios de la ciudad es que su instauración evidencia que algunas plazas pueden estar vacían durante horas. “La mayor parte de la ciudadanía ya era consciente de que el Partido Popular no quiere una València con barrios y calles para vivir y convivir, pero ahora, Carbonell se lo ha confirmado a todo el mundo: él trabaja para que València sea un continuo y gris aparcamiento gigante en barrios insalubres. Que no quede un trozo de asfalto libre. Es lamentable y tercermundista, pero es lo que ofrecen”, lamenta el concejal valencianista.
De hecho, la zona verde de estacionamiento no persigue únicamente regular el estacionamiento, sino posibilitar la recuperación y renaturalización del espacio público. Por eso, desde la misma asociación de vecinos de La Roqueta han recordado (https://x.com/AVLaRoqueta/status/1879276290412621979) al gobierno bipartito que “la renaturalización de La Roqueta pasa por reemplazar un pequeño porcentaje de aparcamiento por alcorques” y “si este estudio dice que hay hueco es que @VLCVerda y María José Catalá ya pueden empezar a activarlo con Urbanismo no que haya que traer más vehículos a aparcar”. Una actuación, concluye Grezzi, que en caso de no realizarse por el gobierno de Catalá, “realizaremos Compromís, al igual que el resto de zonas verdes reclamadas por los distintos barrios de la ciudad, al recuperar el gobierno en 2027”.