Giuseppe Grezzi traslada al pleno las quejas de los vecinos después de que uno de los servicios dependientes del concejal Carbonell se desentiendan de la responsabilidad de que vehículos motorizados circulen por la calle peatonal, sin atender sus peticiones de ayuda y sin resolver el problema.

Cada día, desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la noche, centenares de coches y camiones aprovechan el rebaje de los pasos peatonales para subir a la acera y pasar junto a las señales que certifican —por si su diseño no fuera suficiente— que la calle Aaron Vidal es de exclusivo uso peatonal. Sin embargo, pese a que se trata de una flagrante ilegalidad, denunciada en reiteradas ocasiones al gobierno municipal por los vecinos, la Policía Local lleva más de año y medio sin realizar ninguna intervención para evitar este peligro constante en esta zona de reciente construcción en el barrio de Malilla.

Así se lo han trasladado los vecinos a Compromís, “hartos de la pasividad del gobierno de Catalá” pese a que, desde septiembre de 2023, los dos servicios competentes para resolverlo (ambos dependientes del concejal Jesús Carbonell), son conocedores de esta peligrosa situación que ya ha ocasionado al menos el atropello mortal de un perro y más de un susto a los niños que juegan en una zona que debería ser segura. De hecho, como ha podido constatar el concejal Giuseppe Grezzi de manos de los vecinos, ese mismo mes el servicio de Movilidad del Ayuntamiento ya redactó un informe confirmando lo obvio —que la calle era peatonal y que no se precisaba más que actuación policial para frenar las infracciones— y lo trasladó a la Policía Local para que acabarán con el problema.

Sin embargo nada sucedió, e interpelado el gobierno por un nuevo representante vecinal, en diciembre de 2024 recibió la misma respuesta, de nuevo desde el servicio de Movilidad: que ya habían redactado un informe en 2023 y lo remitían de nuevo a la Policía. “15 meses, miles y miles de coches y camiones circulando y generando potenciales situaciones de peligro en una calle peatonal y cero señales de vida de la Policía Local, ni de su concejal Jesús Carbonell, que lo es a su vez de Movilidad, aunque parezca únicamente obcecado en aumentar el tráfico en la ciudad, incluso por las aceras”, denuncia Grezzi.

“Nosotros creemos lo que nos cuentan los vecinos y lo hemos comprobado en reiteradas ocasiones, pero por si acaso hemos preguntado directamente al gobierno de Catalá por las actuaciones policiales realizadas para atajar el problema”, explica Grezzi. “Sabemos que serán cero o cercanas a cero, pero de nuevo damos al PP la enésima oportunidad de que rectifique, de que se ponga del lado de los ciudadanos que cumplen la ley y quieren disfrutar de la ciudad, y no de los infractores que tratan de abusar de los demás. Ojalá lo hicieran hoy mismo”, añade el que fuera concejal de Movilidad Sostenible. “Mientras eso no suceda y los peatones continuamos padeciendo la creciente invasión de coches, motos y furgonetas por aceras y calles peatonales”, concluye, “cualquier anuncio de campañas tipo Metrominuto solo se puede tomar como una broma macabra y una burla más a la ciudadanía por parte del gobierno de María José Catalá”.