Compromís alerta de que, tras su denuncia de la pasada semana por la supresión de algunos de los nuevos pasos accesibles en Benimàmet realizados durante el mandato de Joan Ribó, el gobierno de Catalá ha emprendido esta mañana la destrucción también de las aceras con el fin de generar una nueva obra, evitar reconocer el error de su actuación, pero a su vez, generando un nuevo problema.
La intervención más grave por su falta de sensibilidad fue la realizada en el cruce de las calles Casinos con Cullera, a escasos metros del domicilio de un gran dependiente con graves problemas de movilidad, donde el gobierno del PP decidió suprimir un paso sobreelevado largamente demandado y de reciente construcción. Y precisamente allí esta mañana y sin previo aviso ni interlocución con los vecinos, las máquinas han empezado a operar a las órdenes del servicio de Obras, aunque no para reconstruir el paso sobreelevado sino destrozando la acera (también renovada coincidiendo con la actuación de la primavera de 2023), entienden los vecinos y también el concejal Giuseppe Grezzi, que “para hacer unas nuevas rebajadas hasta el nivel de la calzada”.

De esta manera, la concejalía de Urbanismo además de costear la destrucción inicial del paso sobreelevado y el reasfaltado sustitutorio, para camuflar su error costeará ahora la destrucción de dos aceras nuevas y la construcción de las dos sustitutorias a ras de calzada. Pero todo, advierte Grezzi, “con una particularidad que subraya la negligencia absoluta de los responsables políticos de la actuación: que la destrucción de nuestras obras de accesibilidad y calmado del tráfico la justificaron diciendo que así se evitaba la acumulación de agua en momentos de lluvia, y la solución final que van a adoptar para evitar reconocer que se equivocaron va a generar, si la obra cumple con la normativa de accesibilidad, una zona inundable”.
A la luz de este “despropósito”, el concejal Giuseppe Grezzi ya ha remitido una nota interior dirigida a la alcaldesa Catalá, pidiendo que se detengan hoy mismo las obras antes de que se incremente el gasto público en una obra absurda, “entendiendo que la alcaldesa no es conocedora del empastre que está haciendo su subordinado, no sabemos si con el fin de complacerla a ella, o simplemente porque en el modus operandi del Partido Popular está prohibido reconocer los errores y es preferible enrocarse en ellos pese al daño que puedan producir, lo que explica muchísimas cosas”.
En cualquier caso, concluye Grezzi, “lo primordial es que esta actuación se detenga inmediatamente y se reconduzca. Y si sirve para que Catalá y Giner entiendan que los vecinos no muerden y que estar en la calle y hablar y mantener un contacto directo con ellos como hacemos en Compromís es fundamental para hacer una gran ciudad, mejor que mejor”.