· Compromís propone al gobierno de Catalá la creación de una comisión de trabajo interconcejalías para retomar la senda impulsada por el gobierno de Joan Ribó de sustituir asfalto por zonas verdes en el espacio público y hacer frente así en mejores condiciones a las olas de calor actuales y las que vendrán.
El objetivo, seguir sustituyendo el calor y la aridez del asfalto por el frescor de las sombras naturales y el suelo natural de las zonas verdes. El método, revisar y rediseñar todos los proyectos en marcha previstos por el Ayuntamiento de València para la ciudad, y reactivar los proyectos de renaturalización paralizados para adaptarlos a los efectos perjudiciales del cambio climático que estamos sufriendo y sufriremos gravemente en el futuro. Esas serían la finalidad y el trabajo a realizar por la comisión de trabajo interconcejalías que el concejal de Compromís Giuseppe Grezzi ha lanzado al gobierno municipal para su puesta en marcha inmediata, a la luz del deterioro galopante de las condiciones climáticas en la ciudad que están mostrando su vertiente más tórrida las últimas semanas.

“La ultraderecha lleva años banalizando con los efectos del cambio climático, pero la creciente pérdida de vidas humanas hace evidente que esto no es una broma y el gobierno de María José Catalá no ha de tomárselo como tal”, sostiene Grezzi. Por eso, añade, “la creación de esta comisión de trabajo —que como en las legislaturas anteriores debería liderar el área de Movilidad por su competencia en el reparto del espacio público— no solo es necesaria, es urgente. Y con un mandato claro, sustituir cuanto más asfalto y hormigón sea posible por zonas verdes”.
La propuesta no es una excentricidad, sino el camino que están siguiendo las principales capitales de Europa. Como cita en su moción el que fuera responsable del área de Movilidad Sostenible las dos pasadas legislaturas, el ISGlobal (Instituto de Salud Global), ha puesto en marcha la Iniciativa de Planificación Urbana, Medio Ambiente y Salud, con un razonamiento inequívoco: “dado que los ambientes donde vivimos afectan nuestra salud, es necesario desarrollar un diseño urbano y del transporte que promueva una vida saludable”.
En València, recuerda Grezzi, “ya había un plan, la Estrategia Urbana 2030, que dibujaba todos los mecanismos que había que impulsar para adaptar nuestra ciudad para ser más resiliente, saludable y eficiente. Proyectos para renaturalizar todos los barrios de la ciudad, con el objetivo de reducir las islas de calor, retirando asfalto y hormigón, para reemplazarlo por zonas verdes y plantación de mucho más arbolado, que contribuye de forma decisiva en la bajada de temperaturas, como comprueban a diario quienes transitan entre calles que disponen de él y calles que no”.
Pero a pesar del plan vigente y el llamamiento de la sociedad civil a continuar por esta senda, “el gobierno municipal ha dado preocupantes pasos atrás en proyectos como el de la avenida Pérez Galdós, las renaturalizaciones de la calle Xàtiva y Guillem de Castro, Ángel Guimerá o la avenida del Puerto, o la sustitución del parque García Lorca por un innecesario bulevar con tráfico por donde ahora no pasan coches, imponiendo un Plan en contra del criterio técnico ya estudiado”, lamenta Grezzi. Pese a ello, desde Compromís, añade, “tendemos de nuevo la mano al gobierno municipal para que se recupere la senda europea hacia la sostenibilidad y la resiliencia, recuperando no solo espacio público sino transformándolo en un espacio de calidad”.
Es, concluye, “la mayor y mejor inversión a corto y largo plazo que puede hacer el gobierno para la ciudad de València, y sería un error colosal no realizarlo en estos años decisivos por el simple afán de marcar un perfil político impropio de las necesidades y retos que vivimos a estas alturas del siglo XXI”.