• Compromís per València se posiciona con los vecinos de València que ya rechazan frontalmente el plan de remodelación de la EMT presentado ayer por el Partido Popular que pretende dar carpetazo definitivo al modelo de red de Compromís, que priorizaba los recorridos eficientes y la rapidez de los trayectos, y restituir en su lugar el modelo asistencial previo, con recorridos más largos y tortuosos que sacrifican la competitividad y regularidad del servicio a cambio de pasar por el mayor número de calles posible.
  • Grezzi: “Compartimos la indignación de los vecinos de Castellar, la Torre, el Marítimo y el resto de barrios por el anuncio del deterioro o supresión de sus líneas. Y pueden contar con que, si no consiguen paralizar los cambios en los dos próximos años, los revertiremos cuando regresemos al gobierno en 2027”.

El mensaje principal del Plan Director de la EMT presentado ayer por el Partido Popular es inequívoco: para mejorar el transporte público hay que reducir el tráfico privado. De hecho, como indica su estudio preliminar, allá donde el PP ha metido mano reintroduciendo tráfico, como en la calle Colón, la Paz y Poeta Querol, es donde la velocidad comercial de la EMT presenta sus peores datos de velocidad comercial. Y lo que necesita la ciudad según el mismo informe —que dedica a la materia multitud de páginas con propuestas— son grandes operaciones quirúrgicas de rediseño vial segregando carriles bus y dando prioridad a la EMT para que sea rápida y competitiva.

Pero pese a todo ello, que coincide con el diagnóstico y las estrategias realizadas por Compromís en Movilidad las dos pasadas legislaturas, el concejal de Tráfico y presidente de la EMT Jesús Carbonell presentó ayer una remodelación de la red a tres años vista con un objetivo diametralmente opuesto: continuar y ampliar la eliminación de todas las mejoras para agilizar la red realizadas por Compromís en las dos pasadas legislaturas y sustituirlas por el modelo de red asistencial previo que gestionó el PP los 24 años previos, con líneas interminables y sin regularidad, priorizando el carácter asistencial a la competitividad.

Compromís dedicó dos legislaturas a modernizar la red y el servicio de EMT que ahora está desmantelando el PP.

“Ambos modelos de red son válidos, tanto el de Compromís que antepone la velocidad y la eficacia del servicio a que el autobús pase por cada calle, como el del PP que ofrece un servicio puerta a puerta aunque eso signifique que el autobús tarde una vida en hacer el recorrido y pasen muchos menos autobuses por la parada. Lo que es incomprensible es que Catalá y Carbonell justifiquen el cambio que quieren realizar asegurando una cosa y la contraria. Su informe dice que el servicio que ofrece la EMT y ellos han deteriorado debería ir más rápido, pero los cambios que proponen van a hacer que vaya aún más lento”, apunta Giuseppe Grezzi, concejal de Compromís por València y responsable de la transformación de la EMT en las pasadas dos legislaturas que ahora está desmantelando el gobierno de Catalá para regresar a una red similar a la existente en 2015.

De hecho, continúa Grezzi, “si están orgullosos de su modelo deberían ir de cara, porque la gente no es tonta, y sabe lo que van a significar estos cambios que convierten los autobuses en un coche escoba, con recorridos interminables y nada competitivos respecto al vehículo privado. En La Torre, Castellar y els pobles del sud, o en los barrios del Marítim están indignadísimos con los recortes ya hechos y los anunciados en las líneas que les afectan, como las exprés, la 9 o la 14, y pronto lo estarán los usuarios de la 70, la 73 o el resto, cuando conozcan las consecuencias que tendrán los cambios anunciados”.

No obstante, más allá de la remodelación Giuseppe Grezzi señala cómo —“sorprendentemente, al tratarse de un documento presentado por el PP”— el Plan presentado ayer certifica el empeoramiento del tráfico en la ciudad en los dos años de gobierno de María José Catalá, su afección a la EMT y la necesidad de hacer actuaciones como las que realizaba él mismo al frente de Movilidad y que el PP y Vox están tratando de desmantelar. “Es muy llamativo —sostiene Grezzi— que el núcleo central del Plan proponga la creación de amplios carriles bus segregados e incluso dobles (por ejemplo en la avenida del Puerto) que serían muy interesantes y creíbles si gobernara Compromís, que teníamos clarísima la prioridad que debía tener la EMT en la vía pública, pero hacen que el documento parezca un cuento de ciencia ficción en manos de un PP que en sus dos años de gobierno ha eliminado la prioridad de la EMT en circunstancias similares como la calle Colón, o ha prometido hacerlo en otras como Pérez Galdós”.

En este sentido, apunta el exconcejal de Movilidad, “la primera duda que plantea el documento es si Catalá va a hacerle caso o lo va a meter en el cajón como Barberá metió el PMUS cuando puso negro sobre blanco que debía dejar de favorecer el tráfico y apostar por la movilidad sostenible”. No obstante, más allá de este rapapolvo a las políticas de tráfico del PP, desde Compromís advierten de que no coinciden “con todas las soluciones de diseño viario que plantea el Plan”. En ese sentido, por citar solo el ejemplo más llamativo, desde Compromís denuncian que el plan de Catalá descarta la recuperación de la Alameda y plantea un rediseño que elimina parte del aparcamiento para convertir la Alameda en una autopista de alta capacidad, y anticipan que la formación valencianista está “rotundamente en contra”.

En todo caso, concluye Grezzi, dado que hasta ayer no tuvieron acceso al documento (“hay que felicitar al PP porque su decisión de hacer su plan escondidos en un despacho, de espaldas a la ciudadanía y sin contar ni con los trabajadores de la EMT, les ha permitido mantener el documento en el más estricto secreto”, ha ironizado el concejal valencianista), desde Compromís continuarán analizando el documento los próximos días junto a los vecinos que estén interesados, así como con los trabajadores de la EMT para poder aportar y trasladar las alternativas o enmiendas que puedan evitar el deterioro del servicio que por ahora todos pronostican.

“Para que lo que plantean ofrezca un servicio igual de regular que el que se ofrecía hasta hace unos meses, la EMT debería poner muchísimos recursos de los que ahora no dispone, especialmente tras el agujero contable de 40 millones que han hecho en solo dos años y que ha obligado a la propia concejala San Segundo a decirle por escrito a Carbonell que no le puede destinar ni un euro extra”, recuerda Grezzi. “Con ese punto de partida, y la negativa frontal que nos llega ya de muchos barrios, lo normal sería que Catalá no avanzara un solo paso en su imposición de este cambio de red en los próximos dos años, pero los vecinos pueden contar con que, si no consiguen paralizar los cambios en los dos próximos años, Compromís los revertirá cuando regresemos al gobierno en 2027”, ha concluido.