- La portavoz de Compromís, Papi Robles, acusa al gobierno de PP y Vox de no hacer “controles efectivos” y de “mirar hacia otro lado” ante las quejas en los barrios
Vecinos y vecinas de València han denunciado que, a pesar de la moratoria vigente sobre la apertura de nuevos apartamentos turísticos en la ciudad, se están ejecutando obras ilegales para la creación de pisos exclusivos para visitantes en diferentes barrios, como el Cabanyal-Canyamelar, Algirós, la Saïdia, Patraix o incluso Ciutat Vella. Se han detectado intervenciones sin licencia o con graves irregularidades que el Ayuntamiento no está inspeccionando ni frenando. Ante la pasividad del gobierno de María José Catalá, diversas entidades y vecinos han trasladado su preocupación al Grupo Municipal Compromís.
Según ha explicado la portavoz de Compromís, Papi Robles, “aunque existe una moratoria para frenar la expansión de los apartamentos turísticos, seguimos viendo cómo se inician obras para construir nuevos, tal y como nos informa el vecindario”. “Es un insulto por parte del gobierno municipal, que no está realizando controles efectivos. Y mientras tanto, el concejal de Urbanismo asegura que el Ayuntamiento ya no puede hacer más. Esta actitud de brazos caídos perpetúa la desigualdad y la precariedad en una ciudad donde el problema de la vivienda se ha convertido en la principal preocupación del vecindario, mientras que las consecuencias del turismo son ya la tercera gran inquietud”, ha recordado la concejala valencianista.
Desde Compromís advierten que se trata de una moratoria “de papel mojado”, ya que “no se está aplicando con rigor, no hay inspecciones, ni sanciones, ni transparencia en la gestión de los expedientes abiertos”. El grupo municipal denuncia que el consistorio no solo ha llegado tarde —con tres años de retraso respecto a las propuestas de Compromís— sino que además no actúa ni siquiera ante las denuncias vecinales.
Entre los casos documentados destacan inmuebles como el de la calle Visitació, 8 (Saïdia), donde se ha suspendido la solicitud de cambio de uso a vivienda turística pero las obras continúan; o el de la calle Arquitecto Alfaro, 32 (Cabanyal), donde se están realizando obras sin licencia y sin ningún tipo de control municipal, a pesar de existir una denuncia presentada hace más de dos semanas. También se han detectado actividades irregulares en Blasco Ibáñez (Algirós) y en la calle Soguers, 2, donde un fondo de inversión está ejecutando obras sin permiso mientras presiona a una vecina para que abandone su vivienda. Igualmente, se conocen casos en Patraix. Ayer mismo, la Asociación Vecinal del Cabanyal-Canyamelar denunció las molestias y problemas de unas obras de apartamentos turísticos en su barrio.
“El Ayuntamiento está mirando hacia otro lado y eso solo beneficia a los fondos buitre y a la especulación”, ha señalado Robles. “Cada día que no se actúa para frenar esta proliferación, se está eligiendo favorecer la especulación y no a la ciudadanía de esta ciudad”. Compromís ha vuelto a exigir inspecciones inmediatas, el cruce de datos entre licencias de obras y ocupación de vía pública, la paralización de obras contrarias a la normativa y la creación de una unidad de inspección específica con capacidad sancionadora.
“Es imprescindible un cambio de rumbo”, ha concluido Robles, “y eso pasa por proteger el derecho a la vivienda, garantizar la convivencia en los barrios y poner fin a un modelo de ciudad que solo piensa en beneficios privados y en un turismo descontrolado. La moratoria debe ser real, no un anuncio de cara a la galería”.




