• El viento ha destapado las señales previstas para la Zona de Bajas Emisiones acordada entre PP y Vox que el cambio de parecer a última hora de Vox dejó como inútiles, y muestra que el bipartito ultra deja de dar la bienvenida a todas las personas que llegan a la ciudad para dirigirse solo a los hombres.

Las rachas de viento que sufre València en las últimas horas han destapado algunos de los carteles que desde el pasado 28 de octubre permaneces tapados y sin utilidad en los accesos de la ciudad. Su propósito era anunciar la entrada en vigor de la ZBE que entre PP y Vox habían elaborado durante meses de común acuerdo, pero que, tras la inversión realizada incluyendo estas mismas placas, quedó paralizada por el cambio de parecer a última hora de la formación ultra de Santiago Abascal.

Y gracias a esta circunstancia y las fotos que le han hecho llegar la ciudadanía, Compromís ha podido observar que el acuerdo entre PP y Vox roto en el descuento por la formación alcanzaba también el abandono del lenguaje inclusivo por parte del gobierno municipal, que pasaba en los carteles previos elaborados por el gobierno de Joan Ribó de dar la bienvenida a todas las personas con su “Bienvenidas a València” a darla solo a los hombres con su “bienvenidos”.

Incumple la normativa municipal

Como apunta Giuseppe Grezzi, que como responsable de Movilidad entre 2015 y 2023 fue responsable de los carteles previos, “todas sospechábamos que algo así iba a pasar, no esperábamos menos del bipartito ultra, tan reacio a que cualquier avance en la sociedad se dé también en València. Solo por economía del lenguaje el ‘bienvenidas’ que incluye a todas las personas independientemente de su sexo o identidad sexual era más apropiado que este ‘bienvenidos’ que, atendiendo a la propia normativa documental del Ayuntamiento, debería estar acompañado por un ‘bienvenidas’ para no dirigirse solo a los hombres. Pero ya sabemos que a Catalá y los suyos el cumplimiento de las normas les da igual, y esto se suma a sus guiños al franquismo y otros movimientos ‘regres’. Solo faltaría incluir una foto de Catalá ofreciendo una copa de coñac para que la imagen encajara a la perfección con la que pretenden proyectar”.