- “La bonificación del IBI no puede ser un regalo fiscal”, asegura la concejala Eva Coscollà, que ha presentado una enmienda a la modificación de la Ordenanza Fiscal del Impuesto sobre Bienes Inmuebles
Compromís per València ha presentado una enmienda a la modificación de la Ordenanza Fiscal del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) “para evitar que la bonificación prevista para las instalaciones deportivas municipales en régimen de concesión se convierta en un beneficio automático para las empresas gestoras”, ha explicado la concejala Eva Coscollà.
La formación valencianista defiende que la ciudad necesita garantías, control y retorno social, y no rebajas fiscales sin condiciones en un sector donde aún hay una gran parte de concesiones pendientes de regularizar.

La enmienda establece que la bonificación solo podrá concederse cuando el concesionario aporte documentación que acredite:
- Que la reducción del IBI repercutirá directamente en la mejora del servicio público: reducción de cuotas, renovación de instalaciones, mejoras de accesibilidad o medidas de eficiencia energética.
- Que el servicio prestado tiene carácter social y de interés público, de acuerdo con criterios objetivos establecidos por el Ayuntamiento.
- Que existe un informe económico justificativo sobre la necesidad y proporcionalidad de la bonificación.
- Que el concesionario se compromete al cumplimiento anual de los compromisos aportados.
- Que la concesión de la bonificación requerirá una valoración previa y motivada de la Junta de Gobierno Local.
“La bonificación del IBI no puede ser un regalo fiscal”, ha afirmado la concejala Eva Coscollà. “Si el Ayuntamiento deja de ingresar dinero, esto debe destinarse a mejorar el servicio que reciben las familias usuarias, no a generar márgenes privados sin control”, considera.
Compromís subraya que esta enmienda es especialmente necesaria porque, mientras el gobierno municipal propone bonificaciones sin garantías, actualmente hay 9 concesiones deportivas caducadas, solo una está en proceso de licitación, otra es una nueva concesión y únicamente 5 están en vigor. Esta situación de bloqueo y caducidades acumuladas hace más imprescindible que nunca que cualquier uso de recursos públicos —incluidas las bonificaciones fiscales— vaya estrictamente ligado a un beneficio directo para el deporte municipal y para la ciudadanía.