• La portavoz Papi Robles lamenta que el esfuerzo de la oposición por salvar “la salud de los valencianos y hasta 150 millones de euros” haya sido en vano y advierte de que la próxima semana “empezaremos a sufrir las consecuencias con la subida del bonobús”
  • La concejala valencianista denuncia unos presupuestos que solo aumentan el gasto en promoción personal de la alcaldesa y califica de “tremendamente repugnantes” los casos de acoso sexual y corrupción política

El Partido Popular ha anunciado que votará en contra de la moción de urgencia presentada por Compromís per València, con el apoyo del PSPV, para salvar la salud de los valencianos y hasta 150 millones de euros, una decisión que aboca a María José Catalá a dejar morir la zona de bajas emisiones (ZBE). La portavoz de la coalición valencianista, Papi Robles, considera que la alcaldesa ha consumado un ejercicio de “irresponsabilidad sin precedentes en el Ayuntamiento”, con consecuencias directas, ya a partir de la próxima semana, sobre la salud de la ciudadanía, el transporte público y las arcas municipales.

Papi Robles ha explicado que el Pleno arranca con la intención del gobierno del PP y Vox de aprobar unos presupuestos que solo “responden a la necesidad de autobombo” de la alcaldesa, con más de cuatro millones de euros destinados a propaganda y promoción personal, mientras se da la espalda a las verdaderas emergencias de la ciudad. Según ha denunciado, las cuentas no ofrecen soluciones a la crisis de la vivienda, al cambio climático ni a la emergencia social que vive València, y han rechazado todas las alegaciones presentadas por el primer partido de la oposición.

La portavoz de la formación valencianista ha lamentado que se aprueben unos presupuestos que no responden a lo que necesita la ciudad ni a las demandas de miles de personas que han salido recientemente a la calle para reclamar el derecho a una vivienda digna. En cambio, ha afirmado, “sí sirven para promocionar la imagen personal de la alcaldesa, que es para lo único que ha venido a este Ayuntamiento”.

En paralelo, la concejala valencianista ha alertado del clima político con el que se llega a este Pleno, marcado por dos debates que ha calificado de “tremendamente repugnantes”, relacionados con el acoso sexual y la corrupción. Ha defendido una posición clara y contundente contra cualquier actitud machista y cualquier práctica corrupta, sea donde sea, y ha reclamado protocolos efectivos de seguimiento para que estas situaciones no se produzcan ni en las instituciones ni en las formaciones políticas. “Lo que estamos viendo hoy en la política es repugnante”, ha afirmado, reivindicando una política digna y al servicio del vecindario.

En cuanto a la zona de bajas emisiones, Papi Robles ha denunciado que, tras dos meses de debate, Catalá pretenda eludir su responsabilidad y culpar a todo el mundo menos a sí misma. Ante un gobierno que ha calificado de “totalmente irresponsable”, Compromís ha vuelto a actuar con responsabilidad y ha presentado una moción de urgencia retirando los puntos que el PP utilizaba como excusa, pero manteniendo una propuesta de ZBE justa, que no obligue a los vecinos a cambiar de coche de manera inmediata y que apueste por la habilitación de aparcamientos para residentes en los barrios.

Pero el gobierno municipal ya ha anunciado que rechaza esta propuesta, por lo que “queda demostrado que Catalá es la única responsable de que empeore la salud de los valencianos, de que el transporte público sea peor y de que hasta 150 millones de euros sigan acumulándose como deuda en el Ayuntamiento”. Robles ha recordado que la consecuencia más inmediata de esta irresponsabilidad será que, ya la próxima semana, la ciudadanía pagará tres euros más cada vez que recargue el bonobús.