• Fuset insta al gobierno municipal a rectificar y a ofrecer soluciones para que todas las cabalgatas de los barrios se puedan celebrar con normalidad.

El concejal de Compromís por València, Pere Fuset, ha denunciado hoy la “poca sensibilidad” del gobierno de Maria José Catalá, que está “denegando sistemáticamente los permisos para la celebración de las tradicionales cabalgatas de Reyes en los barrios de València”, algunas de ellas – según apuntan – con décadas de historia y arraigo vecinal.

Entre las entidades a las que el Ayuntamiento ha denegado hasta ahora la autorización para celebrar las cabalgatas de Reyes se encuentran la Asociación de Vecinos San Vicente Ferrer del Camino Real; la Falla Carrera Malilla–Isla Cabrera, en el barrio de Malilla; la Falla Alguer – Ingeniero Rafael Janini, en Ciudad Jardín; la Falla Sant Josep Pignatelli – Poeta Aleixandre, en Benicalap; la Falla Venezuela – Agustín Sales, en el barrio de Jesús; la Junta Parroquial Nuestra Señora de los Ángeles, en el Cabañal; la Parroquia San Dionisio, en Torrefiel; y el colectivo de Portadores de la Virgen María de Campanar.

El regidor de Cultura Festiva, Carlos Galiana, junt amb les Falleres Majors de València, Laura Mengó i Paula Nieto, rep als Reis Mags d’Orient i tot el seguici real.

“Hablamos de entidades que hacen comunidad y necesitan apoyo institucional, no el desprecio que están teniendo por parte del gobierno de María José Catalá”, advierte Fuset, que desde Compromís insta al gobierno municipal a rectificar de manera inmediata y a ofrecer soluciones porque todas las cabalgatas de los barrios se puedan celebrar con normalidad.

El concejal denuncia que esta denegación de permisos para las cabalgatas que entidades vecinales, comisiones falleras, parroquias y otras entidades sufren “se notifica con muy poca antelación, cuando muchas asociaciones ya tienen contratadas carrozas, disfraces y regalos, lo cual puede comportar pérdidas económicas y la frustración de centenares de familias y niños y niñas”.

Carencia de policía como excusa

Fuset ha explicado que, a los nuevos criterios de autorización de dominio público que también están afectando a otras festividades, y a la carencia de recursos policiales que en algunos casos se alega como excusa para la denegación, se suma la división de la antigua concejalía de Cultura Festiva en manos ahora de dos concejales de PP y VOX. Para Compromís “esta descoordinación no solo no mejora la gestión, sino que genera situaciones incomprensibles que atacan directamente la fiesta popular en los barrios”.

”València no se acaba en el centro”, recuerda el edil valencianista a Catalá, “y la ilusión de los niños y niñas en los barrios es la misma y el gobierno de PP y VOX demuestra que no valora el tejido asociativo de la ciudad”.