“En lugar de paliar el problema en los barrios que lo están sufriendo con más intensidad, el nuevo apaño del 2% de Catalá, abre la puerta a que se extienda a los pocos barrios que todavía no están afectados por la turistificación”, ha alertado la portavoz de Compromís por València, Papi Robles, en el acto de la campaña ‘Que no te tiren’ celebrado esta mañana en Patraix.

La portavoz de Compromís por València Papi Robles ha calificado de “fiasco” el borrador que ha presentado Catalá para la nueva ordenanza reguladora de los usos turísticos. Lo ha dicho en Patraix, donde Compromís ha celebrado un nuevo acto de su campaña ‘Que no te tiren, que está recorriendo los barrios de València para abordar junto a los vecinos y vecinas los problemas que están encontrando en cuanto al acceso a la vivienda y la proliferación descontrolada de los apartamentos turísticos, muchos de ellos en situación irregular.

“Que esta semana Catalá anunciase como algo extraordinario la limitación  a un 2% de las viviendas de un barrio a pisos turísticos, cuando en uno de cada tres barrios de València ya se supera ese porcentaje, evidencia que, o bien la realidad pasa por encima de la alcaldesa y su gobierno y son incapaces de gestionar el problema, o bien que realmente lo que hace es ejercer de portavoz de los especuladores, reconduciendo su negocio para que siga extendiéndose por la ciudad”, ha razonado Robles con los vecinos de Patraix, sobre los sorprendentes “nuevos pasos en falso” anunciados esta semana por el gobierno municipal.

La realidad de la ciudad —convenía Robles con los representantes de la asociación de vecinos de Patraix y la Mataobras, participantes en el acto— “es escalofriante”. Según los últimos datos, el precio medio del alquiler en València ha alcanzado los 1.646 euros, con barrios donde un piso antiguo de tres habitaciones supera los 2.000 euros. Al mismo tiempo, el precio de compra de la vivienda ha aumentado un 14,6% en el último año, mientras que el número de apartamentos turísticos ya se sitúa en 9.447, según la plataforma Inside Airbnb.

“Y frente a todo esto realmente el gobierno municipal no está haciendo nada”, ha resumido Robles, que valora que los anuncios “vacíos” realizados ayer y anteayer por Catalá y su concejal Juan Giner “son vanos intentos de tratar de hacer creer a la gente que hacen algo cuando tienen València en llamas. De hecho, el señor Giner ayer ni se atrevió a hablarnos en pintingilsh, como cuando, dedicado a lo que realmente le ocupa y preocupa, trataba de vendernos las bondades de los cambios que pretenden hacer al PGOU para facilitar las nuevas formas de especulación con la vivienda”.

Frente a todo esto, Robles insistió en la necesidad de que Catalá asuma la petición de Compromís (en la que insistirán tras ser tumbada recientemente por el bipartito de extrema derecha) de ampliar la moratoria un año más —”ya que el gobierno municipal no está poniendo ningún interés al regular los apartamentos, al menos que la moratoria de licencias se alargue todo el posible”—, y adopte las medidas que propone la formación valencianista: declarar València zona tensionada para poder topar los precios del alquiler; hacer una normativa urbanística que prohíba la apertura de nuevos apartamentos turísticos en nuestra ciudad (medidas ambas en manos de Catalá y Mazón); e impulsar un gran plan para crear un parque de vivienda pública potente (en parte de nueva construcción, en parte por compra o adquisición) que permita influir a la baja en los precios del mercado (en lo que se deberían implicar todas las administraciones, especialmente el gobierno central).