La concejala y portavoz adjunta de Compromís per València, Gloria Tello, advierte que el gobierno municipal aún no ha dado un paso para proteger y reubicar al centenar de gatos que conformaban la colonia antes del inicio de las obras.

El pasado 10 de enero, prácticamente un mes después de que la presidenta del Valencia CF, Layhoon Chan, lo anunciara en rueda de prensa, la SD reemprendió las obras del nuevo Mestalla en Corts Valencianes, en cuyo solar, tras tres lustros de abandono, alrededor de un centenar de gatos habían formado una colonia felina registrada por el Ayuntamiento de València. Sin embargo, pese a la obligación legal de protegerla —como desvela la que fuera concejal de la extinta concejalía de Bienestar Animal, Gloria Tello— transcurrido un mes desde la entrada de máquinas y personal en el recinto el gobierno municipal no ha realizado ninguna acción en ese sentido.

“A la vista de que el concejal Caballero, más allá de hacerse alguna foto de vez en cuando, no parece muy por la labor de ocuparse de la gestión del bienestar animal que le ha sido encomendada, desde Compromís lo primero que hicimos al tener noticia del reinicio de las obras fue avisarle mediante una pregunta plenaria de que se estaba dando esta circunstancia con esta colonia felina, de cara a que reaccionara. Ni siquiera hicimos una nota de prensa. Lo importante era que el gobierno del PP fuese operativo y protegiera a los animales”, relata Tello la evolución de los hechos.

“La respuesta fue correcta”, dice Tello, porque en ella el concejal relataba que el consistorio estaba “presuntamente haciendo lo que tocaba”: tener prevista una ubicación previamente para la introducción y reubicación de la colonia, realizar las actuaciones municipales veterinarias que se consideren oportunas, etc. Sin embargo, consultado esta semana el expediente de la actuación, “tristemente constatamos que era mentira, que realmente no han hecho nada”.

De hecho, en el único documento que obra en el expediente se hace una somera referencia a la legislación que obliga al gobierno municipal a actuar para proteger a la colonia y lo que debe hacer, pero no que se haya realizado nada en ese sentido. “No hay ningún documento indicando el emplazamiento municipal al que se haya trasladado la colonia o al que se pretenda hacerlo, ni contrato alguno para la realización del traslado de los animales en las condiciones necesarias. Nada. Ojo, tampoco un informe de la situación actual de la colonia, que un mes después de la llegada de las máquinas puede ser precaria. Es terrible”, resume Tello.

Por eso desde Compromís exigen una explicación pública inmediata por parte del concejal, con pruebas factibles que sean incorporadas al expediente, “no las grandilocuentes pero vácuas declaraciones a las que Caballero nos tiene acostumbrados”. Y, añade Tello, “desde luego un cambio radical de actitud del gobierno de Catalá respecto al bienestar animal en la política municipal”. Porque, concluye la concejal animalista, “desgraciadamente ya sospechábamos el desapego de la extrema derecha hacia la protección de los toros de lidia, pero no conocíamos que su desprecio a los animales alcanzaba también a perros y gatos”.