Ante el anuncio de la creación de una oficina antiokupación por parte del Ayuntamiento de València, Compromís denuncia que esta iniciativa no tiene ninguna utilidad real y solo busca generar alarma social y fomentar el discurso ultra de Vox, aliado de Catalá en el gobierno municipal.
El concejal de Compromís, Ferran Puchades, ha señalado que «esta oficina no sirve para nada, porque los procedimientos legales contra las ocupaciones ilegales ya están claramente regulados y las instituciones ya actúan cuando se denuncia una ocupación. No hace falta sembrar la desprotección ni crear una falsa sensación de inseguridad que no se corresponde con la realidad».

Compromís recuerda que la prioridad del gobierno municipal debería ser poner en marcha medidas efectivas para garantizar un acceso digno a la vivienda, y eso pasa necesariamente por limitar los precios del alquiler. «Los jóvenes y las familias valencianas no pueden pagar los precios abusivos del mercado, mientras el gobierno de Catalá mira hacia otro lado. Si realmente quisiera solucionar el problema de la vivienda, implementaría medidas valientes para regular el precio de los alquileres y evitar la especulación, en lugar de malgastar recursos en una oficina innecesaria», ha afirmado Puchades.
Desde Compromís denuncian que este movimiento no es más que una cortina de humo para ocultar la desatención del gobierno municipal a los verdaderos problemas de vivienda de la ciudad. «Lo que necesita València no es una oficina que no servirá para nada, sino mantener la Oficina por el Derecho a la Vivienda, que en estos años ha atendido a más de 5.000 personas al año y que el gobierno del PP ha decidido eliminar sin ninguna justificación», ha recordado Puchades.
Compromís ya denunció esta situación durante la presentación de los presupuestos municipales, cuando el departamento de Vivienda del Ayuntamiento reconoció que este servicio «no iba a ser objeto de nueva licitación», dejando claro que su intención es desmantelarlo totalmente a partir de septiembre.
La realidad de València en materia de vivienda es muy diferente de la falsa alarma de la okupación que quiere vender Catalá. Según el último Barómetro Municipal de Opinión, prácticamente el 100% de los valencianos considera que el acceso a la vivienda es un problema grave y un 60% ve los apartamentos turísticos como una amenaza real. «¿Dónde está la oficina para acabar con los apartamentos turísticos ilegales? Eso es lo que realmente afecta al día a día de los valencianos y valencianas», ha añadido Puchades.
Desde Compromís se reivindican políticas valientes para garantizar el derecho a la vivienda: recuperar las viviendas para la gente y no para la especulación, topar el precio del alquiler para que sea accesible para los jóvenes, construir vivienda pública en los solares vacíos y poner un freno definitivo a los pisos turísticos.
Puchades también ha recordado que «esta oficina es una promesa electoral del PP que llega dos años tarde. Si era tan necesaria, ¿por qué han tardado tanto en anunciarla? Porque saben que no es un problema real, pero necesitan generar ruido y seguir las directrices de Vox y de la extrema derecha, como ya hemos visto en la Generalitat de Mazón».
Finalmente, Compromís exige a Catalá que tome medidas reales para frenar el encarecimiento de los alquileres y garantizar el acceso a la vivienda. «El verdadero problema de vivienda en València es el encarecimiento del precio de los pisos, la turistificación y la falta de inversión en vivienda pública, y este gobierno no solo no hace nada para solucionarlos, sino que sigue tomando decisiones para empeorarlo todo», ha concluido Puchades.