- Con el precio del alquiler disparado un 36 % en dos años, Compromís per València reclama duplicar el presupuesto municipal y proteger a las familias arrendatarias –un 25 % de la población de la ciudad– frente a la especulación, declarando València como zona tensionada.
Precios desorbitados, alquileres inaccesibles y ayudas municipales totalmente insuficientes. Este es el panorama que se encuentran miles de familias inquilinas en València, las cuales no solo no pueden optar a la compra de una vivienda en propiedad, sino que el precio del alquiler también las expulsa de la ciudad. Ante este desolador panorama, la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, ha denunciado que el precio del alquiler se ha disparado un 36% en solo dos años en la ciudad, según datos de Idealista, mientras el gobierno de Catalá mantiene congeladas las ayudas municipales y aplica criterios que dejan fuera a 6 de cada 10 solicitudes.
«Catalá no solo ha dejado pasar la oportunidad de poner límites a los precios, sino que además ha congelado el presupuesto de las ayudas al alquiler. Con el alquiler por las nubes, continúa dando la espalda a las familias que no llegan a final de mes. Es una irresponsabilidad de primer nivel», ha asegurado Robles en rueda de prensa.
Seis de cada diez solicitudes de ayudas al alquiler en València son rechazadas
- Con el precio del alquiler disparado un 36 % en dos años, Compromís per València reclama duplicar el presupuesto municipal y proteger a las familias arrendatarias –un 25 % de la población de la ciudad– frente a la especulación, declarando València como zona tensionada.
València, jueves 17 de juliol de 2025
Precios desorbitados, alquileres inaccesibles y ayudas municipales totalmente insuficientes. Este es el panorama que se encuentran miles de familias inquilinas en València, las cuales no solo no pueden optar a la compra de una vivienda en propiedad, sino que el precio del alquiler también las expulsa de la ciudad. Ante este desolador panorama, la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, ha denunciado que el precio del alquiler se ha disparado un 36% en solo dos años en la ciudad, según datos de Idealista, mientras el gobierno de Catalá mantiene congeladas las ayudas municipales y aplica criterios que dejan fuera a 6 de cada 10 solicitudes.
«Catalá no solo ha dejado pasar la oportunidad de poner límites a los precios, sino que además ha congelado el presupuesto de las ayudas al alquiler. Con el alquiler por las nubes, continúa dando la espalda a las familias que no llegan a final de mes. Es una irresponsabilidad de primer nivel», ha asegurado Robles en rueda de prensa.
La formación valencianista recuerda que ya en 2023 inició los trámites para declarar València como zona de mercado residencial tensionado, una medida prevista en la Ley estatal de Vivienda que permite limitar la subida de los precios. «Si hubiéramos avanzado entonces, ahora no estaríamos hablando de un aumento del 36%. El incumplimiento de Catalá ha agravado un problema que afecta cada vez a más gente», ha apuntado Robles.
Según los datos publicados por varios medios en los últimos días, el precio medio del metro cuadrado en València ha pasado de 10,2 € a 13,4 € en solo doce meses, y en muchos barrios de la ciudad ya se superan los 2.000 euros mensuales por un piso de tres habitaciones. «El problema ya no está solo en el centro histórico; está afectando de lleno a barrios populares como Patraix, Campanar o Rascanya», ha remarcado.
Un sistema de ayudas lleno de trabas
Compromís también denuncia que el sistema municipal de ayudas al alquiler es totalmente insuficiente e ineficaz. El presupuesto se mantiene estancado en torno a los 3 millones de euros desde hace dos años, y los criterios de acceso dejan fuera a la gran mayoría de solicitudes: 6 de cada 10 fueron rechazadas en la última convocatoria, y 262 personas que sí cumplían los requisitos no recibieron ninguna ayuda por falta de presupuesto. Cabe recordar que el año pasado las solicitudes aumentaron un 27%, pasando de 3.742 a 4.741. Se concedieron solo 1.565 ayudas del total.
«Es un modelo pensado para excluir, no para proteger. Y aún peor: ni siquiera tenemos garantías de que el gobierno municipal gaste los 500.000 euros de la partida que se reserva para las ayudas. Es un plan, el del alquiler municipal, que deja desatendidas a centenares de familias», ha denunciado la portavoz de Compromís.
Además, la formación valencianista critica que las ayudas pasen a ser bianuales, un cambio que dificulta el acceso a personas que inicien contrato el año que viene e impide reasignar fondos si alguien ya no cumple los requisitos en el segundo año. «Con esta reforma, las ayudas llegan más tarde, a menos gente y con más condiciones», ha afirmado Robles. Porque el aumento hasta 900 euros del límite de alquileres subvencionables se queda muy lejos del precio medio de alquiler en estos momentos en la ciudad: 1.633 euros, según el Observatorio del Alquiler Seguro.
Moción al Pleno con medidas concretas
Ante esta situación, Compromís presentará en el próximo Pleno municipal una moción para reforzar la protección del derecho a la vivienda, con propuestas claras: declarar València como zona tensionada para limitar la escalada de los alquileres; doblar el presupuesto municipal para las ayudas, hasta llegar a los 6 millones de euros anuales; volver a hacer convocatorias anuales, para garantizar que todas las personas inquilinas puedan acceder; impulsar un plan para reconvertir pisos turísticos ilegales en vivienda asequible; ampliar el parque público mediante compra, rehabilitación y convenios de cesión de viviendas; crear un sistema municipal de garantía para propietarios que alquilen por debajo del precio de mercado; y poner en marcha un Observatorio Municipal del Alquiler, con datos periódicos y públicos sobre precios.
«Catalá continúa sin actuar ante una de las principales emergencias sociales de la ciudad. Nosotros lo tenemos claro: no podemos permitir que el Ayuntamiento se convierta en cómplice de la especulación inmobiliaria. El consistorio debe ser parte de la solución, no del problema», ha concluido Robles.
Según los datos publicados por varios medios en los últimos días, el precio medio del metro cuadrado en València ha pasado de 10,2 € a 13,4 € en solo doce meses, y en muchos barrios de la ciudad ya se superan los 2.000 euros mensuales por un piso de tres habitaciones. «El problema ya no está solo en el centro histórico; está afectando de lleno a barrios populares como Patraix, Campanar o Rascanya», ha remarcado.
Un sistema de ayudas lleno de trabas
Compromís también denuncia que el sistema municipal de ayudas al alquiler es totalmente insuficiente e ineficaz. El presupuesto se mantiene estancado en torno a los 3 millones de euros desde hace dos años, y los criterios de acceso dejan fuera a la gran mayoría de solicitudes: 6 de cada 10 fueron rechazadas en la última convocatoria, y 262 personas que sí cumplían los requisitos no recibieron ninguna ayuda por falta de presupuesto. Cabe recordar que el año pasado las solicitudes aumentaron un 27%, pasando de 3.742 a 4.741. Se concedieron solo 1.565 ayudas del total.
«Es un modelo pensado para excluir, no para proteger. Y aún peor: ni siquiera tenemos garantías de que el gobierno municipal gaste los 500.000 euros de la partida que se reserva para las ayudas. Es un plan, el del alquiler municipal, que deja desatendidas a centenares de familias», ha denunciado la portavoz de Compromís.
Además, la formación valencianista critica que las ayudas pasen a ser bianuales, un cambio que dificulta el acceso a personas que inicien contrato el año que viene e impide reasignar fondos si alguien ya no cumple los requisitos en el segundo año. «Con esta reforma, las ayudas llegan más tarde, a menos gente y con más condiciones», ha afirmado Robles. Porque el aumento hasta 900 euros del límite de alquileres subvencionables se queda muy lejos del precio medio de alquiler en estos momentos en la ciudad: 1.633 euros, según el Observatorio del Alquiler Seguro.
Moción al Pleno con medidas concretas
Ante esta situación, Compromís presentará en el próximo Pleno municipal una moción para reforzar la protección del derecho a la vivienda, con propuestas claras: declarar València como zona tensionada para limitar la escalada de los alquileres; doblar el presupuesto municipal para las ayudas, hasta llegar a los 6 millones de euros anuales; volver a hacer convocatorias anuales, para garantizar que todas las personas inquilinas puedan acceder; impulsar un plan para reconvertir pisos turísticos ilegales en vivienda asequible; ampliar el parque público mediante compra, rehabilitación y convenios de cesión de viviendas; crear un sistema municipal de garantía para propietarios que alquilen por debajo del precio de mercado; y poner en marcha un Observatorio Municipal del Alquiler, con datos periódicos y públicos sobre precios.
«Catalá continúa sin actuar ante una de las principales emergencias sociales de la ciudad. Nosotros lo tenemos claro: no podemos permitir que el Ayuntamiento se convierta en cómplice de la especulación inmobiliaria. El consistorio debe ser parte de la solución, no del problema», ha concluido Robles.