• Transcurrido un mes del año de prórroga concedida por el Ministerio de Transporte y Movilidad Sostenible para que la no activación de la ZBE en 2025 no suponga las pérdidas de las subvenciones estatales a los abonos de transporte público, el gobierno de María José Catalá no ha realizado un solo movimiento para evitar el agujero económico que supondría para València.
  • Grezzi: “Con el no de Vox, la aritmética no le da a Catalá para aprobar su ZBE ultra, pero el tiempo pasa y Carbonell sigue, como siempre, sin mover un dedo”.

El concejal Giuseppe Grezzi llevará al Pleno la petición de la coalición valencianista de reactivar el proceso de aprobación de la Ordenanza que tiene que regular el funcionamiento de la Zona de Bajas Emisiones. “Tenemos el deber de intentar que València tenga en marcha el sistema de gestión del tráfico motorizado que permita que nuestra ciudad funcione mucho mejor que en la actualidad, que la ciudadanía respiro un aire mejor de la que tenemos en este momento, cumpliendo la Directiva Europea de Calidad del Aire, y así evitar una pérdida económica de 150 millones de euros de fondos europeos y ayudas al transporte”.

El Gobierno Central a final de diciembre 2025 dio un balón de oxígeno a María José Catalá, prorrogando la aprobación de la ZBE a lo largo del 2026. La ampliación de plazo, recuerdan desde Compromís, no suponía “un cheque en blanco, porque seguía exigiendo la puesta en marcha de la ZBE antes de final de 2026” para no devolver las decenas de millones de euros que València recibió en 2025 y recibirá para 2026 dentro del proyecto estatal de promoción del uso del transporte público mediante la bonificación de abonos y títulos multiviaje. Unas pérdidas, en todo caso, que se acumularían a las que pueda generar el incumplimiento en las ayudas que se recibieron de Europa para su implantación técnica.

El concejal Giuseppe Grezzi, que puso en marcha en tiempo y forma los trabajos preliminares de puesta en marcha de la ZBE, recuerda que “mientras el tiempo corre, ya empiezan a caer las facturas de los proyectos financiados con fondos europeos, de la orden de 20 millones de euros, y de las ayudas al transporte y las subvenciones de los descuentos de títulos de viaje, del orden de 24, entre 2025 y 2026”. 

Sin embargo, superado el mes desde el balón de oxígeno llegado desde el ministerio, el gobierno municipal no ha dado señal alguna para solventar una situación en la que, autodescartados Vox —que se reafirman en su apuesta por dilapidar el dinero público en sanciones antes de adoptar una medida no alineada con su negacionismo del cambio climático—, la aritmética obliga a un acuerdo entre el resto de fuerzas municipales en las que la postura ultraderechista defendida por el PP se encontraría en minoría numérica frente a Compromís y PSOE. “Una alcaldesa responsable, con capacidad de gestión, estaría poniendo en marcha todos los mecanismos de diálogo con la oposición para tratar de activar la ZBE. Compromís queremos conocer sus planes y por eso la interpelaremos en el Pleno”, concluye Grezzi.