- La gestión de Catalá, PP y Vox lleva a València a liderar el índice de ciudades congestionadas de España.
- Grezzi: “El mito de que Catalá arreglaría el tráfico se ha derrumbado. PP y Vox son un desastre hasta en lo que dicen que son especialistas”.
No es una percepción ciudadana y ya no solo lo dicen los indicadores públicos accesibles en el portal municipal. También los especialistas del sector privado lo confirman. Las políticas de tráfico aplicadas por el nuevo gobierno municipal de PP y Vox han empeorado el tráfico en la ciudad desde su puesta en marcha y la evolución sigue a peor. Así lo ha trasladado hoy el prestigioso operador de navegadores Tom Tom, que tras incorporar el pasado año a València como una de las ciudades en las que más se había deteriorado el tráfico repentinamente en 2024, acaba de comunicar que la València de María José Catalá lidera el índice de ciudades congestionadas de España, con un nivel de congestión del 41’6%, superando a Barcelona (41’1%) y ya muy por encima del resto de capitales.
Según la compañía, cada conductor valenciano perdió el pasado año 95 horas atascado en hora punta. El equivalente a casi cuatro días.

“El índice de congestión de Tom Tom lo deja claro: la situación del tráfico continúa empeorando. Somos la ciudad de España donde más embotellamientos y más horas perdidas sufren los conductores de vehículos. La alcaldesa Catalá lo ha conseguido: por segundo año consecutivo València tiene el dudoso honor de ser la peor ciudad donde circular”, ha lamentado Giuseppe Grezzi, bajo cuya gestión al frente de Movilidad Sostenible las dos pasadas legislaturas la evolución del tráfico fue diametralmente opuesta.

Sin embargo, tanto PP como Vox hicieron una fuerte campaña contra el gobierno de Joan Ribó insistiendo en que mejorarían el tráfico. Un tráfico que, paradójicamente, se ha convertido en uno de los principales problemas para la ciudadanía una vez que han llegado al gobierno y aplicado sus políticas. “El mito de que Catalá arreglaría el tráfico se ha derrumbado. PP y Vox son un desastre hasta en lo que dicen que son especialistas. Catalá y Carbonell dirán que si Pérez Galdós, que si no sé qué, pero lo cierto es que Compromís no solo redujimos el tráfico en la ciudad durante ocho años sino que lo hicimos mientras peatonalizábamos la plaza del Ayuntamiento, la de la Reina, invertíamos Colón, o hacíamos obras para introducir carriles bici en las grandes avenidas de la ciudad”.

El problema del tráfico “no es por las obras, es por las políticas” resume Grezzi. “Si invitas al tráfico indiscriminado eso es lo que tienes y, aunque todas lo suframos, quienes tienen que coger el coche obligatoriamente son los principales afectados. PP y Vox son los peores enemigos de los conductores”, concluye el concejal valencianista, que avanza que Compromís no desistirá en pedir a Catalá que “rectifique su gestión del tráfico para hacer más llevadero el año y medio que le queda de gobernar la ciudad”.
