• La portavoz de Compromís lamenta las declaraciones del concejal de Grandes Proyectos de Catalá y defiende que las entidades vecinales han sido clave en las grandes transformaciones de València

“Las asociaciones de vecinos son unos señores que se han reunido y han decidido que son las asociaciones de vecinos, pero no representan a los vecinos. Yo soy vecino de una calle de València. No tengo ni puñetera idea de cuál es la asociación de vecinos. Las asociaciones de vecinos no codeciden. Aquí decidimos nosotros”. Con este “autoritarismo y desprecio” se despachó ayer el concejal de Grandes Proyectos del gobierno de María José Catalá en el Pleno de València, unas manifestaciones “deplorables que dejan muy claro cuál es el modelo del PP y Vox en València: la imposición”, ha denunciado hoy Papi Robles, portavoz de Compromís per València.

“Este es el PP real. Este es el PP de María José Catalá que gobierna en València: soberbio, autoritario y egocéntrico”, considera Papi Robles, que agradece a José Marí Olano, concejal de Grandes Proyectos de la corporación del Cap i Casal, “su sinceridad”. “Estas declaraciones son el mejor ejemplo de lo que el PP ha venido a hacer a València: una ciudad a su medida y a la medida de sus amiguitos, de espaldas a los intereses de los vecinos, de los barrios y de los valencianos y valencianas”, ha lamentado la portavoz del primer partido de la oposición.

Compromís per València asegura que Marí Olano está cada vez “más acorralado” por su oscura forma de trabajar. “No nos dice a qué empresas asesora ni con cuáles tiene incompatibilidad manifiesta. No sabemos por qué acude a las reuniones del Puerto de València cuando no le corresponde. Pero ayer tuvo que salir a dar explicaciones por su relación con la empresa que ha sido adjudicataria de un gran contrato de construcción de vivienda, todo después de un proceso irregular de permuta de un edificio de 39 viviendas en Patraix que ha dejado sin casa a otras tantas familias. Todo lo que rodea al señor Olano huele mal y Catalá lo sabe, pero no hace nada”, denuncia Papi Robles.

La portavoz de Compromís per València defiende que, sin el movimiento vecinal, “no se puede entender la València actual”. “La lucha vecinal salvó la Devesa del Saler del urbanismo depredador o de construir una autopista por el actual Jardín del Turia. La lucha vecinal frenó la destrucción del Cabanyal y ha sido clave en numerosas transformaciones de la ciudad, porque una ciudad no puede diseñarse de espaldas a su vecindario. Pero el PP y Catalá ni quieren trabajar con el vecindario ni saben hacerlo. Su herramienta favorita es la imposición, pero les pararemos los pies y volveremos a dar a los vecinos y vecinas de València la voz que merecen”, ha explicado Papi Robles.