- Compromís advierte que las motos han invadido y estacionado ilegalmente en todo el perímetro de evacuación de la mascletá las dos primeras jornadas de Fallas.
- Grezzi: “Catalá y Carbonell restan autoridad y deslegitiman a los agentes cuando les impiden hacer cumplir la ley”.
Hasta 50 motos mal estacionadas pudo contar el concejal Giuseppe Grezzi entre los menos de 100 metros que hay ente las calles Peu de la Creu y Llanterna este domingo 1 de marzo minutos antes de la primera mascletá de las Fallas 2026. El descontrol era tal que la salida desde Peu de la Creu a la plaza de Bruges estaba prácticamente bloqueada, dificultando el paso de manera extrema a los peatones que se dirigían al primer disparo en la plaza del Ayuntamiento e impidiéndolo definitivamente a una persona en silla de ruedas que tuvo que deshacer el camino para buscar un nuevo itinerario.

Este estacionamiento —que incumple las ordenanzas municipales pero no iba a recibir sanción alguna hasta que el concejal Giuseppe Grezzi advirtió a los agentes del problema que estaba ocasionando—, coincide con la instalación por parte de la Policía Local a las órdenes del concejal Jesús Carbonell de señalización provisional redundante indicando la prohibición de estacionar motocicletas allá donde ya no lo permite la ordenanza de Movilidad Sostenible.
Como advierten desde Compromís, se trata de una medida sorprendente pero en ningún caso de una novedad, puesto que ya en 2024 y 2025 la Policía Local instaló en calles peatonales señalización prohibiendo estacionar motos pese a que aparcar en ellas ya está prohibido. “Es un reconocimiento explícito de que para la alcaldesa de Catalá las calles peatonales pueden utilizarse como estacionamiento ilegal de motos todo el año”, señala Giuseppe Grezzi, “pero por desgracia ni siquiera significa que al menos en Fallas el PP vaya a hacer cumplir la ley. Solo hace falta pasearse estos días por esas mismas calles y bajo esas señales para ver que la tolerancia con los infractores en moto, incívicos que se suben a las aceras con la moto en marcha o para circular en contra del sentido del tráfico en calzada, sigue siendo la misma. Total.”
Catalá desprestigia y desautoriza a los agentes
Esta situación de inseguridad, tanto vial como jurídica (“en la que las leyes parecen no funcionar porque no se aplican o dan órdenes contradictorias”), provocada por las órdenes políticas dadas desde la concejalía que dirige Jesús Carbonell, tiene una derivada extra, según Grezzi, que no es otra que la deslegitimación de los agentes de policía local y su pérdida de autoridad. “Suena extraño, pero es un hecho: la derecha y la extrema derecha, con estas directrices están desprestigiando y deslegitimando a la policía local, que dejan de ser una figura de autoridad, tanto a los ojos de la ciudadanía como, especialmente, a los de los infractores”, apunta Grezzi.

“Por desgracia”, añade, “todos los días vemos a los infractores aparcando mal en las narices de los agentes y yéndose tan tranquilos. Y la señalización redundante y que no se hace cumplir, reafirma el mensaje de que la policía es ineficiente. Y el resultado de todo ello son el descontrol y la inseguridad crecientes que se respiran en la ciudad mientras Catalá se dedica a presentar nuevas patrullas en patinete”. Es normal, concluye Grezzi, que “muchísimos agentes estén descontentos con las directrices de tolerancia a los infractores que les llegan desde arriba”.
Celo con la movilidad activa
Lo curioso, advierten también desde Compromís, es cómo esta carta blanca al incivismo en moto por parte del gobierno de PP y Vox contrasta con el extremo celo con que estos vigilan a los ciudadanos que se desplazan en bici o patinete y que desde el domingo 22 de febrero han encontrado señales prohibiendo estacionar hasta el 20 de marzo en todos los aparcabicis emplazados en las zonas de evacuación de la mascletá (pese a que desde el día 23 al 28 no se realizó ninguna). “La Policía Local ha precintado aparcabicis detrás de marquesinas de autobús que impiden la evacuación pero no se han retirado, algunos a más de 1.500 metros de la Plaza del Ayuntamiento, serrado los que hay junto a la valla de la estación del Norte… Y todo mientras a diez metros de ellos, cientos y cientos de motos continúan estacionadas en zonas en las que es ilegal estacionar y ahora además hay un cartel reprohibiéndolo especialmente durante las fallas” señala Grezzi la incoherencia del gobierno municipal.

“Desde Compromís entendemos que la seguridad y la integridad de los vecinos de València es lo primero, y por eso exigimos al gobierno municipal que actúe, porque la seguridad la dan los hechos, no los anuncios. El mensaje que PP y Vox trasladan haciendo la vista gorda a los incívicos y a los caraduras que aparcan y circulan con sus motos por donde les da la gana, habla más alto y claro de sus políticas y sus prioridades que todas sus fotos. Prioridades que con nosotros en el gobierno en 2027 cambiarán, poniendo al centro las personas y la legalidad”, ha concluido el concejal valencianista.