• La formación valencianista lamenta la deriva del gobierno municipal tras ignorar el dictamen de la AVL e insiste en que la ciudad no es un laboratorio de ocurrencias: “¿Cuánto dinero nos va a costar esta broma de mal gusto?”

El gobierno de María José Catalá ha decidido continuar con la tramitación de la doble denominación València/Valencia pese a que la Acadèmia Valenciana de la Llengua ha dejado claro que la forma correcta, desde el punto de vista histórico y lingüístico, es la única y tradicional València, tal y como se viene utilizando con normalidad desde hace años. Lejos de atender el criterio de la autoridad normativa, el ejecutivo de PP y Vox opta ahora “por abrir otro debate artificial que nadie había pedido en la calle”, denuncia Compromís per València.

La formación valencianista preguntará en el Pleno por esta cuestión, ya que considera “marciano” que Catalá trate nuevamente de ocultar los problemas reales de la ciudad con debates ficticios. “Si ahora todo debe ser bilingüe, ¿también traduciremos ‘Cap i Casal’ y pasaremos a decir ‘Cabeza y Casal’? ¿O esa expresión solo vale cuando cuesta 10.000 euros?”, se ha preguntado la portavoz Papi Robles, en referencia a la denominación promocional impulsada por el gobierno municipal. “¿Cuánto dinero nos va a costar esta broma de mal gusto?”, añade Robles, que recuerda que un estudio independiente cifró en 14 millones de euros la adaptación de la señalética de la ciudad para incorporar ‘València/Valencia’.

«¿Que cuánto ha costado esto? 10.000€».

Para el segundo partido de la ciudad, el movimiento de Catalá es un intento de confrontar con la AVL y generar polémica donde no la hay. “La Acadèmia lo ha dicho claramente: la denominación correcta es València. Cuando una institución normativa habla con rigor, lo que corresponde es escuchar, no desacreditarla porque el dictamen no encaja con el relato político del momento”, ha señalado Papi Robles. “Catalá, pese a lo que ha dicho la AVL, se empeña en dar lecciones de lingüista, cuando ni ella ni ningún miembro del gobierno están capacitados para hacerlo. Es evidente que a la derecha los relatos científicos le provocan pesadillas. Pensábamos que el terraplanismo era la marca de sus socios, pero ahora el PP también presume de su ignorancia”, ha asegurado la portavoz de Compromís.

La coalición valencianista considera especialmente sorprendente que la alcaldesa acuse a la AVL de estar alejada de la realidad mientras obvia que la forma oficial vigente, avalada durante años, no ha generado ningún conflicto social. “El problema de València no es cómo se escribe el nombre de la ciudad, sino la vivienda, la limpieza, la movilidad o la falta de proyecto. Pero el gobierno prefiere abrir debates para tapar su falta de gestión”, ha afirmado la portavoz. “Ahora quiere hacernos creer que la gente tiene problemas cuando ve carteles de ‘València’ y que se aclarará mejor si lee ‘Valencia’. Es un disparate a la altura de su gobierno”, ha añadido la concejala valencianista.

Compromís per València reitera que la ciudad no necesita experimentos ni ocurrencias. Necesita respeto institucional por sus normas y, sobre todo, promoción de su lengua propia. “El nombre de València no es un eslogan ni un juguete político. Es parte de nuestra historia y de nuestra identidad. Y eso no se cambia a golpe de ocurrencias. A la identidad de esta ciudad le iría mucho mejor si su gobierno empezara a fomentar el uso de nuestra lengua, en lugar de arrinconarla como hace constantemente”, ha remarcado Robles.