- El concejal Giuseppe Grezzi denuncia que el gobierno municipal ha construido “una fantasía interesada e incompleta” basándose solo en una parte de la red viaria para justificar una supuesta reducción del tráfico
- El Ayuntamiento publica los datos reales cuatro días después de asegurar que los desplazamientos habían bajado
Los datos oficiales del Ayuntamiento de València, publicados en el portal web después de que el concejal Carbonell hiciera un uso interesado de ellos, han desmontado el relato del gobierno de María José Catalá sobre una supuesta bajada del tráfico en la ciudad durante el mes de enero. El análisis de los aforos de ese mes muestra que el volumen total de vehículos no solo no ha disminuido, sino que incluso registra un ligero incremento del 0,3%.
Según los datos de intensidad media diaria (IMD) de enero, el tráfico total en València ha experimentado una variación del 0,32% respecto al mismo mes del año anterior, lo que desmiente de forma contundente la reducción del 4% anunciada por el gobierno municipal.

El concejal de Compromís per València Giuseppe Grezzi ha acusado al gobierno del PP de manipular la lectura de los datos para construir un relato favorable. “Catalá ha intentado vender que el tráfico baja en València, pero cuando analizas todos los datos lo que aparece es una realidad muy distinta: el tráfico no baja, incluso sube un poco”, asegura el concejal.
Para Grezzi, la clave está en la metodología utilizada por el gobierno municipal, que solo analiza una treintena de grandes vías con intensidades muy elevadas y deja fuera del cálculo muchas otras calles o la ronda interior que forman parte del sistema de movilidad de la ciudad. “Es un análisis hecho a medida del relato político del gobierno, una fantasía interesada e incompleta. Si solo miras unas pocas avenidas puedes decir lo que quieras, pero si observas el conjunto de la red viaria por anillos lo que se ve es que el tráfico no ha bajado”, ha denunciado Grezzi.
El tráfico se redistribuye por las obras
Los datos muestran también que las obras en el eje de la Ronda Trànsits —especialmente en Pérez Galdós y Giorgeta— están provocando una redistribución del tráfico hacia otras vías de la ciudad. En este corredor se registra una reducción del 14,7%, pero al mismo tiempo otras vías experimentan incrementos importantes: las rondas de la ciudad crecen un 4,08%, las grandes vías y marginales un 6,07%, y la ronda interior y Ciutat Vella un 1,24%.
Según Grezzi, las obras de Pérez Galdós y Giorgeta deberían actuar como desincentivo del uso del coche, pero ni siquiera esta gran afectación consigue reducir el tráfico. “El mensaje de la no eliminación del túnel de Pérez Galdós no está cambiando ningún hábito, por lo tanto el problema continuará igual cuando terminen las obras”.
Los accesos a la ciudad registran una reducción moderada del 1,85%, con unos 10.600 vehículos menos al día, una variación que también se mantiene dentro de los márgenes habituales de fluctuación del tráfico.
Para el concejal de Compromís, el problema no es solo técnico sino político. “El gobierno de Catalá está construyendo una realidad paralela con los datos de movilidad. En lugar de analizar con rigor qué está pasando en la ciudad, prefieren seleccionar los números que les interesan para hacer propaganda”.