- Compromís denuncia que el gobierno de PP y Vox ha cancelado el acto anual y acusa a la alcaldesa de “clasismo y abandono”
El gobierno de María José Catalá ha dejado sin efecto el acto anual de promoción de los mercados extraordinarios de barrio, una iniciativa impulsada durante el gobierno de Joan Ribó para dar visibilidad al comercio popular y acercarlo al conjunto de la ciudad. Para Compromís per València, la decisión evidencia “una nueva muestra de desinterés y desprecio hacia los mercados de barrio”.
Desde 2018, el evento “Un mercat extraordinari” reunía a cientos de vendedores en la plaza del Ayuntamiento, con gran afluencia de público y buenos resultados para el sector. Sin embargo, el gobierno actual decidió trasladarlo fuera del centro, al cauce del Túria, en una ubicación “mucho menos visible y accesible”, lo que provocó una caída en la participación y su posterior cancelación.

El concejal de Compromís per València, Ferran Puchades, ha denunciado que cuatro meses después de suspenderse el acto, el Ayuntamiento sigue sin ofrecer ninguna alternativa. “Primero lo destierran fuera del centro y después culpan a los vendedores de no apuntarse. El problema no es el sector, es la falta de interés del gobierno por promocionarlo”, ha señalado.
Puchades considera que esta decisión responde a una actitud reiterada del gobierno municipal hacia los mercados de barrio. “Catalá siempre ha mirado los mercadillos con prejuicios. Cuando estaba en la oposición ya los atacaba, y ahora que gobierna los abandona. Es una visión clasista que desprecia una actividad económica digna y esencial para muchos barrios”, ha afirmado.
El concejal valencianista recuerda que las propias asociaciones habían pedido retomar el evento con una nueva fecha y más facilidades para aumentar la participación. “El gobierno ha decidido unilateralmente que no se hará. Ni diálogo, ni alternativas, ni voluntad. Simplemente dejarlo caer”, ha criticado.
Para Compromís, los mercados extraordinarios forman parte de la vida cotidiana y comercial de València. “Son economía de proximidad, productos asequibles y vida en las calles. Lo que debería hacer el Ayuntamiento es reforzarlos, no ponerles obstáculos”, ha reclamado Puchades.