• Compromís per València alerta de que el proceso arranca con colas, desinformación y sin coordinación con las entidades sociales

La puesta en marcha del proceso de regularización de personas migrantes en València ha comenzado con un escenario de caos que, según Compromís per València, era perfectamente evitable. La falta de planificación, de recursos y de coordinación con el tejido asociativo ha provocado colapsos desde el primer día, con colas desde primera hora de la mañana y servicios municipales desbordados.

La concejala de Compromís, Lucía Beamud, recuerda que uno de los requisitos clave para acceder a este proceso es la obtención de los certificados de vulnerabilidad, un trámite que previsiblemente debía generar una elevada demanda. Por ello, insiste, era imprescindible anticiparse y reforzar los recursos municipales con tiempo.

Esta advertencia no es nueva. En el Consejo de Inmigración celebrado el pasado 10 de marzo, tanto la coalición valencianista como las entidades sociales ya reclamaron la convocatoria urgente de la comisión permanente para coordinar el dispositivo, así como una campaña informativa clara para evitar confusiones y posibles estafas. Nada de esto se ha producido.

El resultado es el que se ha visto esta misma mañana en distintos puntos de la ciudad: colas desde las 7.30 horas en los registros municipales y situaciones de saturación en juntas de distrito como la de Patraix, donde a las 10.00 horas ya se habían repartido más de 100 números para registrar solicitudes. Y colas en el Ayuntamiento de València y sensación de caos.

Un proceso sin dirección

Compromís denuncia que, a día de hoy, no se ha convocado la comisión de coordinación con las entidades del tercer sector, no se ha reforzado el personal de los registros, ni de los centros municipales de servicios sociales ni del CAI, e incluso se ha eliminado la única plaza jurídica existente en este servicio.

Lucía Beamud explica que estamos ante un caos “que no es fruto de la improvisación, sino de la desidia y la falta de voluntad política. El gobierno municipal ha ignorado deliberadamente las advertencias de las entidades y ha dejado desatendidas a miles de personas que necesitan estos trámites para regularizar su situación”.

La concejala valencianista también critica las declaraciones del gobierno municipal en las últimas horas: “Hoy hemos escuchado hablar de empadronamientos especiales sin ni siquiera conocer la normativa. Lo único que les preocupa es quitarse el problema de encima y señalar a otras administraciones”.

Personas en una situación límite

Para la coalición valencianista, el problema va más allá de la gestión administrativa. Beamud recuerda que se trata de personas que viven y trabajan en la ciudad desde hace años, pero que siguen sin derechos básicos y expuestas a situaciones de precariedad y discriminación. “El Ayuntamiento no puede darles la espalda en un momento clave como este. Estamos hablando de derechos, de dignidad y de convivencia”, subraya.

Compromís advierte de que esta situación no es casual, sino que responde a una línea política de desatención hacia las personas migrantes. En este sentido, recuerda también el posicionamiento contrario del Consell al proceso de regularización impulsado a nivel estatal.

La formación valencianista reclama una actuación inmediata para reconducir la situación, reforzar los servicios municipales y coordinarse con las entidades sociales. “Cuando no se planifica y no se ponen recursos, el resultado es el que estamos viendo: colapso, desinformación y personas vulnerables abandonadas a su suerte”, advierte Beamud.