• Compromís denuncia que el concejal de Tráfico de María José Catalá incrementa el agujero económico derivado de sus “erráticas” decisiones políticas en el área de Movilidad, ahora tras descartar el resultado que le ofrecían a su BRT en Blasco Ibáñez.
  • Giuseppe Grezzi: “Si obligan al Ayuntamiento a devolver el importe total de la subvención del proyecto más la sanción, la broma podría ascender a 7 millones de euros.”

La Junta de Gobierno Local ha aprobado esta mañana resolver de mutuo acuerdo el contrato para la prestación de los servicios de redacción de proyecto de construcción, dirección y coordinación de seguridad y salud para la ejecución de las obras denominadas ‘BRT Blasco Ibáñez’, en el marco de la Estrategia del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia – Financiado por la Unión Europea – Next Generation EU. 

Para el concejal Grezzi esta no es sino “la enésima chapuza del gobierno de Català”, cuyo gobierno contrató, en fecha 21 de febrero de 2025, la redacción del proyecto de bus rápido denominado “BRT Blasco Ibañez”, por un importe total de 182.963,05 euros, con las directrices y los parámetros que consideraron. El proyecto de mejora del servicio de transporte público de la EMT el Blasco Ibañez fue financiado por la Unión Europea intermediando el plan Next GenerationEU, con un importe de más de 3,5 millones, del cuales los fondos europeos representaban el 90% del total. El pasado 21 de febrero la Junta de Gobierno presidida por la alcaldesa Catalá dio el visto bueno a la redacción del proyecto, explicando textualmente que se trataba del trámite inicial “para ejecutar un carril de priorización o exclusividad para el transporte colectivo que recorrerá los 2.900 metros de la avenida de Blasco Ibáñez, entre las calles de General Elio y de Blas de Lezo, y que reordenará la vía atendiendo las características de cada tramo”. 

No obstante, estando el trabajo ya avanzado por parte de la empresa contratista, que ya habían generado facturas y gastos, el concejal Carbonell dio orden de paralizar la redacción del proyecto e impuso a los técnicos del servicio que procedieron a la rescisión del contrato. “Pero, claro, ya se habían pagados facturas y se habían generado gastos que ascienden a decenas miles de euros”, lamenta Grezzi.

Hasta 7 millones de euros

En concreto, la cifra asciende a 73.000€,  que la ciudad pagará a la empresa contratista “por un trabajo que ha acabado en la basura porque el regidor Carbonell ha dado marcha atrás en las decisiones tomadas”, lamenta Grezzi. “Una demostración, otra más, de su incapacidad de gestionar dinero público y de la falta de un plan coherente de la ciudad de este concejal que funciona a golpe de ocurrencia, lo que nos está costando centenares y centenares de miles de euros que salen directamente del bolsillo de los valencianos, y que tendría asumir él directamente” añade. Y eso, anticipa el concejal valencianista, “si el coste del fracaso de todo el proyecto no asciende a millones de euros, pues si obligan al Ayuntamiento a devolver el importe total de la subvención del proyecto más la sanción, podría ascender a unos 7 millones de euros.”

“A este paso, mejor que continúen con las pensaetes marca Catalá que que generen más deudas y más problemas en la ciudad, unas hipotecas que tendremos que resolver y pagar en 2027 como ya tuvimos que resolver en 2015”, concluye Grezzi.