- Compromís acusa al PP de utilizar los Gay Games “como escaparate” mientras maltrata a las entidades LGTBIQ+ que sostienen la red comunitaria de la ciudad
La tensión entre el gobierno de María José Catalá y el movimiento asociativo LGTBIQ+ de València continúa escalando. Tras las denuncias públicas formuladas hoy por Lambda, Compromís per València ha acusado al ejecutivo municipal de “menospreciar y maltratar” a las entidades históricas del colectivo hasta el punto de provocar una situación inédita: este año no habrá la tradicional fiesta posterior a la manifestación del Orgullo.
La concejala de Compromís, Lluïsa Notario, ha calificado la situación de “intolerable” y responsabiliza directamente al gobierno municipal. “Es muy grave que, por primera vez en muchos años, la histórica manifestación del Orgullo haya tenido que cambiar su fecha por la falta absoluta de sensibilidad y coordinación del Ayuntamiento, que ha programado la gala inaugural de los Gay Games el mismo sábado de la tradicional movilización por los derechos LGTBIQ+”, denuncia.

Pero, según la coalición valencianista, el problema va mucho más allá. “Como consecuencia del boicot institucional y de la paralización del convenio con Lambda, este año no habrá ni siquiera la fiesta posterior de celebración y convivencia que durante años ha sido un espacio seguro y comunitario para miles de personas”, lamenta Notario.
Compromís considera que el gobierno del PP está utilizando los Gay Games como una operación de imagen mientras deteriora deliberadamente la relación con las entidades que han sostenido durante décadas la defensa de los derechos LGTBIQ+ en València. “El gobierno del PP pretende quedar bien haciéndose fotos en los Gay Games mientras asfixia económicamente, maltrata y pone trabas a las asociaciones que trabajan cada día defendiendo derechos, atendiendo a personas vulnerables y combatiendo el odio”, asegura la concejala.
La formación valencianista señala también que las entidades “les resultan incómodas” porque denuncian “sus políticas regresivas y su alianza con la extrema derecha”. En este contexto, Compromís alerta de que el conflicto llega en un momento especialmente delicado, con un aumento de los discursos de odio y de las agresiones contra las personas LGTBIQ+. “Mientras eso ocurre, el gobierno de Catalá recorta derechos, abandona servicios esenciales y cuestiona el papel de las asociaciones que sostienen gran parte de la atención social y comunitaria en nuestra ciudad”, denuncia Notario.
Desbloqueo del convenio
La coalición valencianista reivindica el papel histórico del movimiento asociativo en la conquista de derechos y libertades. “Sin las asociaciones no existiría ninguno de los derechos que hoy algunos dan por garantizados”, recuerda la concejala.
Por ello, Compromís exige la firma inmediata del convenio con Lambda, garantizar estabilidad y financiación suficiente a las entidades LGTBIQ+, recuperar una coordinación institucional real para la organización del Orgullo e impulsar un protocolo municipal de protección del tejido asociativo frente a posibles represalias o discriminaciones. “València no merece un gobierno que utiliza los grandes eventos para hacer propaganda mientras abandona a las personas y colectivos que trabajan los 365 días del año para construir una ciudad más libre, diversa y segura”, considera Lluïsa Notario.