• Giuseppe Grezzi insta a la alcaldesa a que “sea parte activa” en la resolución de los problemas que afectan al sector del taxi, posicionándose para poner fin al “desprecio” del conseller Martínez Mus y del presidente de la Generalitat Valenciana Pérez Llorca”.
  • Compromís señala que, además de la competencia desleal, los VTCs generan un aumento de la congestión con su merodeo esperando clientes ilegalmente.

Compromís ha trasladado su apoyo a la huelga del taxi para garantizar que pueda continuar proveyendo su servicio público y de calidad, sin intrusismo ni competencia desleal. “En estos 3 años de gobierno de PPVOX, Mazón antes, ahora Pérez Llorca, y también María José Catalá, han favorecido la entrada masiva e intrusiva de las VTCs, unos Uber, Cabify y otros servicios que tienen que funcionar como transporte complementario e interurbano, sin tener el privilegio de funcionar fuera de la ley, y que tiene que ser sancionado si no cumplen” ha señalado el regidor de Compromís València, Giuseppe Grezzi.

“Nosotros —ha continuado— regulamos en la ciudad de València, vía ordenanza, la prestación de los servicios discrecionales de los VTC para que se hiciera de la forma más correcta y así garantizar la competencia efectiva y el respeto a la legalidad. Por el contrario, en el que llevamos de legislatura de gobierno de Maria José Catalá, PP y Vox han favorecido la entrada masiva e intrusiva de las VTCs. Un movimiento al que Compromís nos hemos opuesto y nos opondremos firmemente, siempre a favor del transporte público y el sector del Taxi, que presta un servicio público esencial”.

“La Generalitat tiene en sus manos aprobar el decreto para regular la prestación de los servicios complementarios que prestan las VTC en ámbito urbano, pero sin embargo lo tiene paralizado y no hay fecha para su publicación: una incertidumbre que hace dudar al sector del taxi de la voluntad real del presidente Pérez Llorca de regular efectivamente estos servicios, que continúan operando al límite de la legalidad y que se benefician de la desregulación. Dada la situación, la alcaldesa Catalá no puede quedarse al margen, como si la cosa no fuera con ella: se tiene que implicar en primera persona para cuidar al Taxi, que presta un servicio público esencial, reducir la presencia indiscriminada de vehículos rondando para operar ilegalmente en la ciudad y aumentando la congestión, y garantizar los derechos de usuarios y usuarias de la ciudad de València”, concluye Grezzi.