• La portavoz de Compromís, Papi Robles, presentará una enmienda a la totalidad del modelo que dirige Catalá: “Le está pasando factura ambiental a la ciudad, con menos árboles y menos inversión. ¿Qué solución propone la alcaldesa? Privatizar”

La València verde se seca. Proyectos encallados, inversiones que no se ejecutan y servicios cada vez más tensionados dibujan un escenario de parálisis que Compromís per València lleva al Pleno con una moción que cuestiona de arriba abajo la gestión medioambiental del gobierno de María José Catalá.

La iniciativa de la coalición valencianista pone el foco en dos años marcados por la inacción y por una decisión política clara: ceder el área de medio ambiente a Vox. Un movimiento que, según denuncia la portavoz Papi Robles, ha tenido consecuencias directas en la ciudad. “Le está pasando factura ambiental a València. Tenemos menos inversión, menos proyectos en marcha y una ciudad que retrocede en verde”, advierte.

Datos contundentes

Los datos evidencian el bloqueo. En 2024, la concejalía de Parques y Jardines ejecutó menos del 3% del presupuesto de inversiones. En la Devesa-Albufera, en 2025 se quedó en el 27%, y en el primer trimestre de 2026 no se ha ejecutado ni un euro. Mientras tanto, alrededor de 30 proyectos de jardines y espacios verdes ya aprobados siguen sin ningún avance. “Hay barrios que llevan años esperando actuaciones que ya estaban planificadas. Esto no es un retraso puntual, es una parálisis estructural”, denuncia Robles.

Degradar lo público para justificar la privatización

La situación del Organismo Autónomo de Parques y Jardines, con falta de personal y recursos, es otro de los puntos críticos. Para Compromís, el deterioro del servicio responde a una estrategia deliberada. “Están dejando caer el servicio público para después decir que no funciona y justificar la privatización del Jardín del Túria. Es el manual de siempre”, señala la portavoz del primer partido de la oposición.

El bloqueo se traslada también a proyectos concretos, como los huertos urbanos de Sociòpolis, que siguen cerrados más de un año y medio después de la dana. “Es incomprensible que una infraestructura básica para cientos de personas usuarias siga sin abrir. Es un ejemplo más de un gobierno que no está en la gestión del día a día”, apunta Robles.

La moción también denuncia el marco ideológico de la gestión medioambiental. Compromís alerta de que no se puede dirigir esta área desde el negacionismo climático. “Cuando se ridiculiza la ciencia —como hace Vox con la connivencia del PP— y se habla de ‘religión climática’, lo que se hace es desautorizar a los expertos y poner en riesgo el futuro de la ciudad”, afirma Papi Robles.

Compromís per València reclama al Pleno que el gobierno asuma responsabilidades y active un cambio de rumbo inmediato: ejecución real de las inversiones, calendario público para los proyectos bloqueados y refuerzo de los equipos municipales. “València no puede permitirse seguir así. O cambiamos el modelo o seguiremos viendo cómo la ciudad se queda atrás, también en verde”, considera Papi Robles, que recuerda que el Cap i Casal ha pasado de considerarse una de las ciudades de vanguardia en sostenibilidad ambiental y movilidad a estar liderada “por auténticos fundamentalistas”.