• Eva Coscollà denuncia que el gobierno municipal “está degradando la educación pública obligando a las escuelas a suprimir horas lectivas por falta de personal, impulsando recortes encubiertos mientras abandona a alumnado y familias”

El Síndic de Greuges ha dado la razón a las familias del CEIP municipal de Benimaclet y ha concluido en su investigación que el Ayuntamiento de València no está garantizando el derecho a la educación ante los retrasos reiterados en la cobertura de bajas de profesorado, que en algunos casos han llegado hasta los tres meses, una situación que ha situado al centro escolar en una situación límite y que ha provocado la suspensión de horas lectivas por falta de personal.

Para la concejala de Compromís, Eva Coscollà, esta situación es la consecuencia directa de una política de desmantelamiento silencioso de la educación pública municipal llevada a cabo por el gobierno de María José Catalá, con unas demoras absolutamente intolerables en un servicio esencial. “No puede ser que haya alumnado que pierda clases durante semanas o meses porque el Ayuntamiento no es capaz de cubrir una baja docente en tiempo y forma”.

“Estamos ante unos recortes encubiertos en educación pública. Menos profesorado disponible, menos recursos y menos capacidad de respuesta significa peor atención educativa, especialmente para el alumnado más pequeño y con más necesidades”, lamenta Coscollà.

La concejala valencianista recuerda que el Síndic deja claro que el Ayuntamiento no puede limitarse a esperar los trámites administrativos, sino que tiene la obligación de activar todos los mecanismos posibles para evitar que el alumnado pierda horas lectivas o vea afectada su educación. “Mientras Catalá destina millones de euros a propaganda, grandes anuncios y eventos, las familias tienen que soportar que sus hijos e hijas pierdan horas de clase porque no hay profesorado suficiente. Esta es su escala de prioridades”.

Coscollà defiende que la educación pública “es una herramienta fundamental de igualdad social y cohesión” y alerta de que el desmantelamiento silencioso de los recursos educativos perjudica especialmente al alumnado con más dificultades. “Cuando fallan los recursos públicos, quienes más lo sufren son los menores. Por eso es tan grave lo que está pasando en los centros municipales”, remarca.

Desde Compromís exigen al gobierno municipal que acepte las recomendaciones del Síndic de Greuges y ponga en marcha medidas urgentes para garantizar la cobertura inmediata de las bajas docentes, reforzar las bolsas de trabajo y asegurar que ningún alumno vuelva a perder clases por la falta de previsión y gestión del gobierno de María José Catalá.