- València supera ya los 5.000 alcorques vacíos mientras el gobierno de Catalá deja caer la política verde de la ciudad
La ciudad de València continúa perdiendo arbolado urbano mientras el número de alcorques vacíos no deja de crecer. Compromís per València ha presentado hoy una moción en la Comisión de Urbanismo para exigir al gobierno municipal un plan específico de inversión que permita replantar los casi 5.000 alcorques que actualmente están sin árboles o con ejemplares muertos en la ciudad.
Según los datos oficiales aportados por el propio gobierno municipal, València tenía el pasado abril un total de 4.961 alcorques vacíos o con árboles muertos, una cifra todavía superior a los 4.690 reconocidos por la concejalía en octubre de 2025. Es decir, la situación no solo no ha mejorado durante la campaña de plantación, sino que ha empeorado.

La portavoz de Compromís per València, Papi Robles, alerta de que Catalá “está dejando morir la València verde mientras abandona los barrios a temperaturas cada vez más extremas. Una calle sin árboles es una calle más inhabitable, especialmente para las personas mayores, la infancia y los barrios más vulnerables”.
La moción presentada por la coalición valencianista plantea la elaboración de un plan extraordinario de reposición de arbolado con el objetivo de reducir en dos años el número de alcorques vacíos hasta un máximo de 1.000 ejemplares anuales. La propuesta recupera el modelo de los proyectos impulsados durante los gobiernos progresistas, cuando se ejecutaron planes específicos de plantación masiva que permitieron incorporar miles de árboles nuevos a los barrios de la ciudad.
“Es muy grave que una ciudad que ha sido Capital Verde Europea tenga ahora más árboles muertos que hace meses. Esto no es casualidad, es el resultado de un gobierno que ha dejado de invertir en adaptación climática y que trata las políticas verdes como un simple decorado”, denuncia Robles.
Desde la formación valencianista recuerdan que el arbolado viario es clave para reducir la contaminación, combatir las islas de calor y mejorar la calidad de vida en los barrios. “Cuando desaparece un árbol no solo perdemos sombra. Perdemos salud, confort urbano y calidad de vida. Y el problema es que cada mes que pasa la situación empeora”, apunta la portavoz de Compromís.
Papi Robles considera que el gobierno de PP y Vox “ha abandonado completamente el modelo de ciudad resiliente y habitable que València necesitaba ante la emergencia climática”. En este sentido, reclama “dejar de gobernar a base de titulares y empezar a invertir de verdad en los barrios”. La coalición valencianista defiende que la ciudad necesita un plan estable y continuado de reposición de arbolado para evitar que miles de alcorques continúen vacíos durante años. “No podemos normalizar calles enteras sin sombra mientras cada verano se baten récords de calor. La València que defiende Catalá es más dura, más gris y más desigual”, lamenta Robles.