- Papi Robles reclama información actualizada sobre las condiciones del recorrido y recuerda que los informes favorables se emitieron antes del inicio de las obras
Compromís per València ha pedido al Ayuntamiento que garantice de manera expresa la seguridad de las personas participantes y asistentes a la manifestación del Orgullo prevista para los próximos días, después del inicio de las obras en la calle Colón, una actuación que afecta aproximadamente a tres cuartas partes del recorrido previsto para la movilización.
Para la portavoz de Compromís, Papi Robles, la nueva situación generada por los trabajos obliga al gobierno municipal a ofrecer todas las garantías necesarias y a informar con transparencia sobre las medidas adoptadas para asegurar el desarrollo normal de la manifestación. «El estado actual de la calzada, con tramos afectados por las obras, plantea dudas razonables sobre las condiciones de seguridad previstas para una convocatoria que cada año reúne a miles de personas en las calles de València».

Robles recuerda que los informes favorables para la celebración de la manifestación se emitieron antes del inicio de las obras, y advierte que, a menos de 48 horas de la movilización, no consta ninguna nueva comunicación pública por parte del Ayuntamiento que valore específicamente el impacto de los trabajos sobre el recorrido ni las medidas extraordinarias previstas para garantizar la seguridad de los participantes.
«Estamos hablando de una de las movilizaciones más multitudinarias de la ciudad y es evidente que el inicio de las obras en la calle Colón modifica las condiciones que existían cuando se emitieron los informes favorables. El gobierno de Catalá tiene la obligación de dar todas las explicaciones y garantizar que la manifestación podrá desarrollarse con absoluta normalidad y seguridad», señala la portavoz.
En este sentido, para Robles «el problema no son las obras, sino la falta de información. Si estuviéramos hablando de un evento que el gobierno considera prioritario, estamos convencidas de que ya se habrían convocado reuniones, presentado informes y dado explicaciones públicas. Con el Orgullo, en cambio, volvemos a encontrarnos con silencios y falta de información. Y esto alimenta una desconfianza que el gobierno de Catalá se ha ganado a pulso durante toda la legislatura».
«El Orgullo es mucho más que una celebración. Es una manifestación en defensa de los derechos y las libertades. Precisamente por eso exigimos que el Ayuntamiento actúe con la máxima diligencia y deje de tratar las políticas de igualdad como una cuestión accesoria. Los derechos LGTBI merecen el mismo respeto, la misma planificación y la misma atención que cualquier otra movilización de la ciudad.»