• Compromís señala que Catalá ha programado durante un mes un servicio de ‘shuttle’ para cruceristas pagado con dinero público, mientras que el gobierno de PP y Vox solo ofrece la “recomendación de buscarse la vida” a los vecinos afectados un verano más por el corte de servicio de Metrovalència.
  • Giuseppe Grezzi: “Mientras a los turistas a los que se niega a cobrar tasa turística Catalá les pone un servicio para su uso privado, a los vecinos que pagamos impuestos y padecemos los recortes del servicio nos pide que improvisemos”.

Los cruceristas no pagan impuestos en València, ni siquiera una tasa turística como la que cualquier valenciano abona cuando viaja a las principales ciudades de Europa desde hace décadas. Pese a ello, en el cap i casal, por decisión del gobierno municipal de PP y Vox, los cruceristas disfrutan de servicios municipales especiales costeados con dinero público a los que no tienen acceso los vecinos de la ciudad. Así lo ha publicitado de nuevo el Ayuntamiento este mes de junio, en el que la EMT está ofreciendo un ‘servicio especial para cruceristas’ para facilitarles “el acceso a los principales puntos turísticos de la ciudad” (https://www.emtvalencia.es/wp/ultima-hora/servicio-especial-para-cruceristas/).

Un servicio exprés que ya es llamativo por no ofrecerse a ningún barrio de la ciudad, por distante que esté a los que podrían ser los principales puntos de atracción de sus vecinos (centros médicos, universidades, intercambiadores, etc.), sino por ofrecerse prácticamente coincidiendo con el inicio de la interrupción del servicio de Metrovalència durante dos meses entre la parada de Aragón y la de Marítim sin que los gobiernos de Juanfran Pérez Llorca y María José Catalá hayan ofrecido un servicio alternativo para minimizar la afección.

“Para los cruceristas, servicios especiales. Para los vecinos, la recomendación de buscarse un transporte alternativo que no se ha reforzado. Esas son las prioridades de PP y Vox en València”. Así lo denuncia desde Compromís Giuseppe Grezzi, simplemente señalando el comunicado de la propia Metrovalència (https://www.Metrovalència.es/es/comunicaciones/las-estaciones-de-arago-amistat-ayora-y-maritim-permaneceran-cerradas-del-25-de-junio-al-30-de-agosto-por-obras-de-renovacion-del-tunel/), que “aconseja a los usuarios que consulten los horarios, frecuencias y enlaces alternativos” y “recomienda el uso de los servicios de transporte público urbano de la EMT con acceso cercanos a las estaciones afectadas”. Y lo hace, añade Grezzi, subrayando que se produce “tras las reuniones de coordinación mantenidas con el Ayuntamiento de Valencia”, involucrando al gobierno de Catalá en la decisión de no ofrecer ningún servicio alternativo para los usuarios.

“Dejar sin servicio alternativo ni un refuerzo del existente a los miles de vecinos de Aiora, Albors i el Marítim afectados por el cierre de Metrovalència durante 47 días laborables (56 si se cuentan los sábados), es una decisión política conjunta de los gobiernos de Llorca y María José Catalá. El desinterés de Llorca y el PP autonómico por València es de sobra conocido, pero el de Catalá seguramente sea más llamativo, especialmente en contraste con lo desprendida que es para gastar dinero público para atender intereses privados. Pero es lo que hay”, lamenta Grezzi. 

Desde Compromís, añade, instarán desde hoy y reiterarán en el próximo pleno, a que PP y Vox tomen medidas inmediatas para atender a los vecinos de la ciudad. “A la ultraderecha se le infla la boca diciendo que los españoles primero, pero a la vista está que los vecinos de València para ellos son secundarios”, concluye el concejal valencianista.