- Compromís exige al gobierno de PP y Vox una red de refugios climáticos real para hacer frente a las olas de calor tras señalar que, de los 39 refugios climáticos anunciados por Catalá, 27 cierran al menos un día a la semana, 18 casi siempre por las tardes y 12 todo el mes de agosto.
- María Giner: “Que Catalá haga anuncios falsos sistemáticamente nos deja helados, pero eso no sirve de refugio climático”.
La red de refugios climáticos que la alcaldesa de València, María José Catalá, presentó a principios de junio como su gran apuesta contra el calor extremo se desmorona con solo consultar los horarios oficiales publicados por el propio Ayuntamiento. De los 39 espacios anunciados, únicamente dos permanecerán abiertos todos los días del verano: el centro municipal de actividades para personas mayores de Nou Moles y el Museo de las Ciencias. Y este último, en realidad, no es un refugio climático, porque su acceso no es libre: entrar cuesta entre 6,90 y 8,90 euros y el recinto no ha reservado ningún espacio gratuito donde la ciudadanía pueda resguardarse del calor.

Así lo denuncia Maria Giner, concejala de Compromís per València, que ha analizado uno por uno los horarios que figuran en la web municipal de València Sostenible y ha constatado que la red presentada por la alcaldesa es, en la práctica, una red fantasma durante buena parte del verano: 27 de los 39 refugios cierran al menos un día a la semana, 18 lo hacen casi siempre por las tardes —precisamente las horas de más calor— y 12 permanecen cerrados durante todo el mes de agosto, cuando las temperaturas alcanzan su punto más crítico.
El detalle es demoledor. Las bibliotecas municipales, que suponen una parte importante de la red, cierran los fines de semana y solo abren por las mañanas en julio, mientras que la mayoría no levanta la persiana en todo agosto. Los centros culturales municipales cierran los lunes y también desaparecen del mapa en agosto. El Palau de Congressos, presentado como uno de los grandes equipamientos de la red, solo abre de lunes a viernes por las mañanas y tampoco estará operativo en agosto. La propia web municipal lo admite con una advertencia que roza la parodia: recomienda a la ciudadanía comprobar los horarios porque “algunos equipamientos cierran por la tarde o en días festivos”.
Un refugio de pago no es un refugio.
Especial gravedad reviste, según la formación valencianista, el caso del Museo de las Ciencias, uno de los dos únicos espacios teóricamente disponibles cada día del verano. “Un equipamiento donde hay que pagar hasta 8,90 euros por entrar no es un refugio climático, es una atracción turística. Si una persona mayor con una pensión mínima o una familia sin recursos no puede acceder gratuitamente a sentarse, descansar y beber agua, ese espacio no protege a nadie de nada”, advierte Giner, que recuerda que la definición de refugio climático que maneja el propio Ayuntamiento exige espacios accesibles con zonas de descanso y agua potable a disposición de todas las personas. “Y ojo, tampoco lo es cruzar la ciudad para acceder a un centro de mayores si es la única opción disponible”, lamenta Giner.
La concejala contrasta esta realidad con las palabras de la alcaldesa el día de la presentación, cuando aseguró que llevaba “meses de previsión y planificación” y presumió de haber pasado de 18 a 39 refugios para llegar “a todos los distritos” con espacios pensados para “evitar que las personas sufran golpes de calor”. “Que Catalá haga anuncios falsos sistemáticamente nos deja helados, pero eso no sirve de refugio climático”, ironiza Giner, que califica de “cinismo puro” presentar ante los medios una red de protección frente al calor “sabiendo que la mayoría de sus puntos estarán cerrados justo cuando más falta hacen: por las tardes, los fines de semana y en agosto”.
“El calor no cierra los lunes, no hace jornada intensiva ni se va de vacaciones en agosto. Las olas de calor matan, y lo hacen sobre todo entre las personas mayores, enfermas y con menos recursos, que son exactamente las que no pueden pagarse una entrada de museo ni un aire acondicionado en casa”, señala la concejala del primer partido de la oposición.
Por todo ello, Compromís exige al gobierno de PP y Vox que convierta el anuncio en una política real: una red de refugios climáticos con horarios ampliados a tardes y fines de semana, operativa durante todo el mes de agosto, de acceso completamente gratuito y con especial atención a los barrios con población más vulnerable. “Menos abanicos de regalo y menos fotos en junio, y más puertas abiertas en agosto. Porque cuando llegue la primera ola de calor de verdad, la gente no podrá refugiarse en una nota de prensa de la alcaldesa”, remacha Giner.