Beamud denuncia que “cuando un trámite que tendría que ser automático se convierte en una carrera de obstáculos para las personas migrantes y sin hogar, ya no hablamos de mala gestión, hablamos de racismo institucional”.

La concejala de Compromís per València, Lucia Beamud, ha denunciado el bloqueo sistemático de los empadronamientos especiales por parte del gobierno de María José Catalá, un trámite imprescindible para que las personas sin techo, migrantes o en situación de vivienda precaria puedan acceder a derechos tan elementales como la sanidad, la educación, la vivienda pública o la dependencia.

Tal como revelan los datos, facilitados por el mismo Ayuntamiento, existe un atasco administrativo de dimensiones alarmantes. De las 15.774 solicitudes de empadronamiento especiales realizados desde el año 2024, solo 2.296 han acabado en una inscripción efectiva al padrón, mientras el resto ha sido archivadas (3.145), desestimadas (4.516) o sin respuesta (5.817).

Y la espera se eterniza. Según el consistorio, 2.259 solicitudes superan ya los tres meses desde que se presentaron: 1 del año 2024, 1.239 de 2025 y 1.019 solo de los meses de enero y febrero de 2026. De las 1.754 solicitudes de 2025 todavía en trámite, 406 no han podido enmendar la documentación dentro de plazo y están pendientes de resolución, 12 esperan ser archivadas y 97, un informe favorable. El goteo de concesiones acaba de completar el cuadro: en el que llevamos de 2026, con 4.062 expedientes haciendo cola, el Ayuntamiento solo ha resuelto favorablemente 112.

«Detrás de cada expediente encallado hay una persona que no puede pedir hora al médico, matricular a su hija en un colegio o solicitar una ayuda porque, sencillamente, no la dejan empadronarse. Esto no es un retraso, es una puerta cerrada en la nariz», ha lamentado Beamud.

La concejala de Compromís ha cargado contra la intención que hay detrás de estas trabas: «Cuando un trámite que tendría que ser automático se convierte en una carrera de obstáculos para las personas migrantes y sin hogar, ya no hablamos de mala gestión. Hablamos de racismo institucional. Catalá ha decidido quién cuenta y quien no cuenta en esta ciudad.»

Beamud recuerda que empadronarse es un derecho reconocido por la ley, que obliga a inscribir todas las personas que viven en un municipio al margen de su situación de vivienda, «El año pasado se concedieron apenas un puñado de empadronamientos mientras miles de personas hacían cola. Con el PP y Vox, el padrón ha dejado de ser un derecho para convertirse en un muro.»

Ante esta situación, Compromís exige al gobierno de PP y VOX que desencalle de manera inmediata los expedientes acumulados, refuerce los medios del servicio y cumpla la legalidad. «Empadronarse no es ningún favor, es un derecho. Exigimos que el Ayuntamiento trate a estas personas como aquello que son: vecinos y vecinas de València con los mismos derechos que cualquier otro», ha declarado Beamud.