- La formación valencianista llevará el martes a la Comisión de Patrimonio una moción buscando el acuerdo de todas las fuerzas municipales para impulsar un plan integral de accesibilidad universal que incluya sanciones a los vehículos mal aparcados, censos del estado de aceras y carriles bici, y un protocolo de obras que proteja a los peatones.
- Giuseppe Grezzi: «En solo tres años la ciudad ha retrocedido diez años en accesibilidad. La situación es límite.»
Compromís por València llevará el próximo martes a la Comisión de Patrimonio una moción para instar al gobierno municipal de PP y Vox a elaborar junto al resto de partidos con representación municipal un Plan de mejora de la accesibilidad universal y del espacio público, ante lo que la formación valencianista describe como un deterioro sostenido de las calles de la ciudad durante los tres últimos años. La iniciativa llega justo un año después de que el mismo gobierno rechazara una propuesta similar de la coalición valencianista para pactar la protección del espacio público.

«La situación está descontrolada y asistimos a un gran retroceso en el cuidado del espacio público», advierte Giuseppe Grezzi, concejal de Compromís y extitular del área de Movilidad Sostenible durante las dos legislaturas anteriores. Grezzi vincula ese retroceso al incumplimiento sistemático de las ordenanzas que prohíben aparcar sobre pasos de peatones, paradas de autobús o zonas señalizadas para garantizar la accesibilidad, infracciones que, denuncia, «no reciben sanción alguna por parte de los agentes de seguridad». El concejal enmarca esta denuncia en la campaña #CazaBarreras, impulsada por COCEMFE para visibilizar los obstáculos que impiden a las personas con discapacidad física y orgánica desplazarse con autonomía y seguridad.
Las obras que deberían resolver el problema lo están agravando
El edil valencianista pone como ejemplo la reurbanización de la calle de Colón, donde una marquesina se ha instalado entre dos árboles, el acceso al autobús obliga a pasar por un alcorque y las baldosas podotáctiles quedan invadidas por decenas de tapas de registro sin ningún criterio, lo que puede llevar a una persona invidente a acabar, al bajar del bus, dentro de una tienda de fundas de móvil. Y todo mientras las motos vuelven a invadir ilegalmente las aceras con el beneplácito del gobierno municipal de extrema derecha. «Es solo un ejemplo que se repite en todas las pocas obras que se están realizando», apunta Grezzi, que señala también las obras de la avenida de Pérez Galdós, donde la negativa municipal a cerrar el túnel está generando ya embotellamientos que penalizan especialmente a quienes tienen necesidades especiales de movilidad.
Frente a este diagnóstico, la moción que Compromís defenderá el martes plantea que la Policía Local inicie una labor continuada de control y retirada de motocicletas y vehículos estacionados en lugares no autorizados, y que el Servicio de Movilidad elabore sendos censos del estado de mantenimiento de los carriles bici y de las aceras, pasos de peatones y paradas de autobús de la ciudad para priorizar las actuaciones más urgentes. La formación valencianista reclama además la convocatoria de la Mesa de la Movilidad para retomar el trabajo participativo en este ámbito, la redacción de un protocolo municipal que garantice la accesibilidad durante cualquier obra en la vía pública y que el gobierno de María José Catalá inste a la Generalitat a mejorar el sistema de avisos de incidencias en las estaciones de metro para las personas con movilidad reducida.
Para Grezzi, el retroceso de los últimos tres años contrasta con la década anterior, cuando, sostiene, «había un gobierno sensible que dedicaba muchos esfuerzos a que la igualdad de todas las personas fuera real y tangible». El concejal reclama a Catalá que recupere esa prioridad antes de que las barreras que hoy denuncian las entidades sociales se conviertan en la norma de una ciudad que presume de cuidar su espacio público.