El recuento es elocuente. La contratista Pavasal —que por ejemplo fue adjudicataria del lavado de cara que se acomete en la calle Colón— ya construyó un parque dedicado a la obra civil en 2025 en el Jardí del Túria con un coste de 76.000 euros, y ahora hará un segundo mediante un convenio firmado el 7 de septiembre, con un importe de 300.000 euros. El gobierno de Catalá reconoce que se trata de una donación. El IVO pagará por 1,5 millones un nuevo parque dedicado a Gulliver como contrapartida por la ampliación de sus instalaciones sobre una zona verde que pierde el barrio de Tendetes, y la Fundació Trinidad Alfonso se encargará de la iluminación de los 17 puentes, además de la ampliación del carril running del río. Ninguna de las cuatro iniciativas nace del gobierno de PP y Vox.

Compromís per València critica que María José Catalá se dedica a presentar renders, salir en fotos o ir a las inauguraciones como si fuera la promotora cuando, según denuncia Robles, su aportación se limita a «dar el visto bueno» en una junta de gobierno o en una comisión.

Una privatización anunciada y un partido bajo sospecha permanente

La formación valencianista constata la clara intención del gobierno de Catalá de privatizar el Jardí del Túria, un jardín que nació gracias a la lucha ciudadana y que ahora quiere resignificar. «El gobierno ha anunciado un contrato de gestión integral de más de 35 millones de euros para cinco años, que incluye limpieza, mantenimiento, reposición de mobiliario y juegos infantiles, y vigilancia. Pero todavía estamos esperando los pliegos de la licitación. Mucho titular, mucha foto y mucho render, y muy poco trabajo real, esa es la realidad», denuncia Papi Robles.

El segundo partido de la ciudad se opone frontalmente a este modelo. «Estamos radicalmente en contra de esta privatización, por eso con Mónica Oltra reimpulsaremos la gestión pública frente a las concesiones privadas. El Jardí del Túria es de la gente de València, y la iniciativa pública debería ser su seña de identidad», añade la portavoz.

Papi Robles recuerda el largo historial del PP en los tribunales por la financiación irregular a través de contratistas. «No nos fiamos de Catalá, del PP ni de Vox. Están todos cortados por el mismo patrón. Por sus hechos los conocerás y cuando el PP recibe ‘donaciones’, hay que echarse a temblar», advierte la portavoz de Compromís.

Horror estético

Por otra parte, Compromís considera que el criterio estético y los valores que transmite Catalá en algunas iniciativas «son un horror estético». «Catalá, que se ha gastado 450.000 euros en la Plaça de l’Ajuntament solo porque no le gustaban unas jardineras, ahora nos regala a todos los valencianos un parque de excavadoras y el culto a la construcción en una zona verde, toda una declaración de intenciones. De hecho, el anterior parque de Pavasal lo incluyó como iniciativa de la Capital Verde Europea, un despropósito absoluto. Por no hablar de otros parques que hemos visto publicados en prensa, también de dudoso gusto», recuerda Robles.