La elaboración de la Ley de Capitalidad para otorgar a València un régimen de financiación especial para desarrollar una serie de competencias está en marcha. Así lo ha anunciado hoy el alcalde Joan Ribó, al comunicar al Pleno que ha llegado a un acuerdo al respecto con el Presidente de la Generalitat, Ximo Puig. “Disponemos ya de un primer borrador de proyecto de ley que tendremos que negociar y pactar mediante una comisión mixta entre el gobierno del Ayuntamiento y el de la Generalitat”, ha explicado.

Joan Ribó, que ha hecho este anuncio durante su primera intervención en el Debate del Estado de la Ciudad, ha aclarado que la voluntad del Govern de la Nau “es que esta ley disfrute del máximo de consenso y por eso, se quiere contar con la colaboración y participación de todos los grupos políticos presentes hoy en el hemiciclo”.

“La Ley de Capitalidad es muy importante para València. Ya disponen de ella Madrid y Barcelona, y Zaragoza se encuentra en avanzado proceso de aprobación. Además de definir y concretar el papel de la ciudad como capital de la Comunidad Valenciana, se trata de una ley especial que tendrá que ser respetada por las leyes sectoriales que se puedan dictar en el futuro, y reconoce en el Ayuntamiento una amplia facultad de desarrollo reglamentario”. Por otro lado, ha añadido el alcalde, “esta norma reconoce como propias competencias que hasta ahora eran atribuidas a la Generalitat y define los recursos económicos y financiación necesaria para su ejecución, que tendrán que concretarse anualmente en los presupuestos de la Generalitat. Y en definitiva, es un refuerzo muy importante de la autonomía municipal y del papel de la ciudad de València en nuestro país”.

“GESTIÓN ECONÓMICA EFICAZ Y HONRADA”

En cuanto a los recursos económicos del actual Ayuntamiento, Joan Ribó ha manifestado “que, a pesar de que el anterior equipo de gobierno dejó las arcas municipales arruinadas, el Govern de la Nau están reflotando porque sabe gestionar desde la eficacia y la honradez”. A este respecto, el alcalde se ha hecho eco de la reducción del periodo de pago a proveedores (que ahora se cifra en un máximo de diez días, y antes en un mínimo de cuarenta). El alcalde también ha hablado de la reducción de la deuda, “que con el gobierno del Partido Popular, llegó a unos niveles de endeudamiento alarmantes (de 221 millones de euros de 1991 a los 1.200 millones de euros de mayo de 2012), un volumen próximo al 150% de los ingresos municipales”. Y frente estos datos, Ribó ha resaltado la situación actual que con una deuda prevista a final de año de 583 millones de euros, el nivel de endeudamiento está por debajo el 75% de los ingresos municipales.

“Esta cantidad, según la legislación vigente, ya nos permite recuperar la autonomía municipal y no estar sometidos a la tutela del ministro de Hacienda”, ha concluido el alcalde que se ha dirigido a los concejales populares para decirles “que si quieren hacer algo por València, vayan a decírselo también ustedes a su compañero de partido, Cristóbal Montoro, porque València está haciendo los deberes y no se merece que continúe ahogándola”.

Al hablar de economía, Ribó también ha hablado del porcentaje de ejecución de inversiones presupuestadas, que en 2016 fue de un 66%. “Si bien, en términos absolutos, el Ayuntamiento invirtió 89 millones de euros en la ciudad, el que supone el mayor nivel de inversión de los últimos cuatro años”, y ha concretado la cuantía de las facturas que se encuentran en el cajón en la cuenta 413 que, con datos de septiembre, suman aproximadamente unos 400.000 euros.

“SERVICIOS PÚBLICOS DE CALIDAD, ÁGILES Y EFICACES”

“Los criterios de eficacia también se han aplicado a la hora de gestionar el personal del Ayuntamiento para garantizar un mejor servicio a la ciudadanía”, ha continuado Joan Ribó, quien en su alocución también ha reiterado “la apuesta del Govern de la Nau que trabaja para ofrecer unos servicios públicos de calidad, ágiles y eficaces, porque pensamos que la ciudadanía tiene que estar muy atendida”.

Con el objetivo de disponer de un número adecuado de trabajadores, motivarlos y formarlos adecuadamente en sus tareas, mejorar la organización y la estructura municipal y adecuar las herramientas empleadas a la tecnología actual, en los presupuestos municipales de 2018 habrá una partida en el capítulo de inversión para adquirir el software adecuado para las gestiones municipales.

“Esta revolución informática se hará con el programa que utiliza la mayoría de instituciones públicas españolas. Y así, por fin, de la mano de este gobierno municipal, la administración local entra en el siglo XXI”; ha informado Ribó.