El Ayuntamiento València ha remodelado los jardines de la plaza de la iglesia de la Font de Sant Lluís y ha dignificado el entorno de esta plaza, que se ubica dentro del entorno de protección de la iglesia parroquial Sant Lluís Bertran. Una iglesia que está catalogada como Bien de Relevancia Local en la categoría de Monumento de Interés Local. La acción, promovida por la Concejalía de Parques y Jardines, dirigida por Pilar Soriano, ha contado con un presupuesto de 55.745 euros y ha afectado una superficie de 641,15 metros cuadrados.

La Concejalía ha cambiado el diseño de uno de los jardines para que tenga una mayor relación con el segundo jardín de la plaza y también con la misma iglesia. El nuevo diseño, que ennoblece el acceso a la iglesia, mantiene el arbolado y la cruz ornamental y elimina el arbusto que originalmente delimitaba el macizo vegetal, como consecuencia del cambio de diseño y para dar una mayor sensación de fluidez del espacio. El nuevo diseño del jardín ha aumentado además su superficie.

“Los parques y jardines son espacios de calidad de vida, espacios de relación intergeneracional y espacios de socialización”, ha destacado la concejala Soriano, “además de elementos fundamentales para las ciudades y la convivencia ciudadana en un nuevo modelo de relación con la naturaleza”.

NUEVA ZONA DE DESCANSO

Además, se ha establecido una zona de descanso en la nueva área pavimentada del jardín, compuesta por dos bancos y una papelera, que disfruta de vistas hacia el otro jardín de la plaza. También se ha adaptado el sistema de riego a las nuevas necesidades y se han instalado plantas arbustivas en el macizo vegetal, para hacer más agradable el entorno del jardín.

RESTAURACIÓN DE LA FUENTE HISTÓRICA QUE DA NOMBRE AL BARRIO

El segundo jardín, ubicado en el lado este de la plaza, tiene una gran relevancia, ya que alberga dentro de su diseño una fuente ornamental bebedero que es la que históricamente ha dado nombre al barrio. La intervención ha consistido en elevar el nivel del pavimento del jardín para poder esconder las raíces más superficiales de los árboles que habían provocado la rotura del pavimento original. También se han restaurado los elementos de piedra de los muros del jardín, así como la fuente bebedero. Además, se han reproducido las barandillas originales y se han reubicado las papeleras existentes.

UN BARRIO Y UNA PLAZA CON HISTORIA

Según las crónicas, en 1579, Sant Lluís Bertran (1526-1581), monje dominico, bendijo un manantial situado en extramuros y bastante alejado del centro de la ciudad, que había calmado una penosa enfermedad que sufría. A partir de este momento, la fuente tomó fama de curar enfermedades y el enclave se convirtió en un lugar muy frecuentado por los valencianos.

En el siglo XVII o XVIII, junto a la fuente se levantó una ermita. El 1902 se levantó un nuevo templo en el lugar donde se encontraba la ermita. Al estar situado en terreno pantanoso, el campanario tuvo que hacerse sobre 2.000 troncos de olmos y chopos que sirvieron de secante. Este es un edificio de líneas barrocas, de ladrillo visto, y la planta de este es de tres naves, la central con vuelta de cañón y las laterales con vuelta de arista. El campanario presenta la típica gradación de cuerpos de las torres barrocas valencianas: reloj, campanas y remate.