La concejala de Inserción Sociolaboral, Isabel Lozano, ha visitado las tres viviendas que el Ayuntamiento de València rehabilitará y destinará a la recuperación e inclusión de las personas ex reclusas sin techo o con enfermedad mental grave, con el objetivo que “las personas no caigan en situación de falta de hogar o reincidencia, y se incorporen en las mejores condiciones a la sociedad”, ha explicado la concejala Lozano durante la visita.

El convenio incluye diferentes acciones, la más importante de ellas, la relativa a la reforma de tres viviendas y acceso a las mismas: las dos primeras, gracias a la donación de la comunidad de propietarios de la calle Pintor Maella, 5, que hace un año las cedieron temporalmente, y que serán reformadas por los propios usuarios ex reclusos mediante un taller de empleo. Ello permitirá que personas sin hogar proveniente del sistema penitenciario tengan acceso a una vivienda digna.

“Con esta colaboración, desde la Concejalía de Inserción Sociolaboral consolidamos y damos apoyo a un proyecto de atención y acompañamiento integral a un colectivo de personas especialmente vulnerable y estigmatizado. La intención del Ayuntamiento es minimizar las consecuencias negativas para las personas de su paso por prisión, y dar apoyo al difícil momento de la finalización de su estancia allí. Se trata de un beneficio para la persona en particular, pero también para toda la sociedad, porque los recursos económicos y humanos invertidos logran que las personas puedan hacer una vida lo más autónoma posible, con vivienda y trabajo en muchos casos, y se evita el retorno a la prisión”, ha dicho Lozano.

La vivienda para personas con enfermedades mentales, que también será rehabilitada, estará dirigida a la intervención con 4 personas ex reclusas con enfermedad mental, con un seguimiento del tratamiento psiquiátrico y un espacio para programas terapéuticos.

18 VIVIENDAS EN TOTAL

Estas tres viviendas se añaden a las otras 15 que ya gestiona la asociación Àmbit en estos dos programas de trabajo. Actualmente, un equipo interdisciplinario especializado en trabajo social, educación social, psicología y auxiliares de dependencia integrado por 24 personas trabaja en este proyecto. A partir de ahora y en virtud de este convenio con el Ayuntamiento, podrán incorporarse cuatro profesionales más, hasta llegar a los 28.

“Todo el esfuerzo en materia de tratamiento, intervención y rehabilitación que se haga, resultará ineficaz o inalcanzable si las personas acaban durmiendo en la calle y no cubren sus necesidades básicas de alimentación, higiene o techo; por eso es tan importante todo este trabajo de inserción que ahora ponemos marcha desde la Concejalía y el Ayuntamiento”, ha apuntado Lozano.

A este proyecto, al que el Ayuntamiento le dedica 20.000 euros a través de un convenio, se une Caja Popular y la Cooperativa Taulell, “por lo que es un ejemplo de proyecto colaborativo en el cual participa la vecindad, el tercer sector y la administración pública”, ha concluido Lozano.