·   Usuarios y Comité de Empresa denuncian el declive acelerado del servicio municipal de transporte público, traducido en situaciones frecuentes de hacinamiento en los pasajes, dilatación de las frecuencias, y pérdida de la regularidad de los autobuses de EMT.

·  Giuseppe Grezzi señala que la falta total de inversión del gobierno de María José Catalá en el refuerzo del servicio para mitigar los efectos de la financiación extraordinaria de muchos títulos y el aumento del tráfico generalizado en la ciudad derivados de la política cochista del PP, son los principales causantes del deterioro.

El concejal de Compromís per València Giuseppe Grezzi ha solicitado esta mañana al gobierno de María José Catalá la convocatoria de un Consejo Extraordinario de la EMT, con el fin de que el concejal del PP y presidente de la entidad, Jesús Carbonell rinda cuentas de la actual situación del servicio que ofrece la empresa, especialmente tras un inicio de curso marcado por las constantes quejas por parte de los usuarios, ratificadas por el Comité de Empresa.

“Semana sí, semana también, Carbonell da datos del aumento de pasajeros en la EMT atraídos por la gratuidad y la subvención extraordinaria de algunos títulos, pero del número de autobuses que se quedan a diario sin salir de cocheras, de la inexplicable desaparición de los articulados del servicio, de la pérdida de regularidad y deterioro de las frecuencias de paso de los autobuses o de los constantes llenos en líneas que hasta hace nada jamás lo habían tenido no ofrecen ningún dato, ni cuando se los pedidos los concejales”, denuncia Grezzi. Por ese motivo, el concejal de Compromís ha solicitado al gobierno la convocatoria urgente de un Consejo Extraordinario de EMT en el que “presenten de una vez esos datos y traten de explicar a qué creen que se debe el deterioro de la EMT que denuncian usuarios y Comité de Empresa y expongan sus soluciones, si es que las tienen”.

“La situación que está viviendo la EMT es muy preocupante pero no sorprende casi en nadie: frente al triunfalismo del gobierno de la señora Catalá, la realidad muestra un grave deterioro del servicio público que están sufriendo valencianas y valencianos y que desde Compromís hemos denunciado hace tiempo”, apunta el que fuera presidente de EMT y titular de Movilidad Sostenible, Giuseppe Grezzi.

“El declive se inició con el desvío de las 7 líneas en el centro de la ciudad, que ha provocado retrasos, pérdida de velocidad comercial y una acusada irregularidad. Pero fue tan solo el principio de un deterioro de la calidad del servicio que se ha ido agravando mes tras mes por la falta de inversiones reales en la contratación de más conductores para tener más buses en la calle y así absorber el incremento de los viajeros que se está produciendo”, ha añadido el concejal valencianista.

Los incrementos son imputables solo a las rebajas y la gratuidad de los títulos, pero, recuerda Grezzi, el gobierno municipal no movido un dedo por paliar los efectos negativos que está teniendo a nivel de servicio para la ciudadanía, que asiste impotente en las paradas al paso de autobuses completos uno detrás del otro o sufre constantes hacinamientos si consigue subir al autobús. “Esto desincentiva el uso del transporte público y genera el efecto perverso de incrementar el tráfico motorizado”, apunta el concejal de Compromís, que sostiene que los titulares del transporte público municipal “deberían perseguir precisamente lo contrario, a menos que hayan venido a privatizar la compañía, como ya intentó en su día Rita Barberá”.

Por eso, y con la finalidad de poner freno y revertir si es posible la situación, desde Compromís reclaman la convocatoria de este Consejo Extraordinario. “El gobierno de Catalá debe de dar un giro total a su gestión de la EMT, pero no solo a ella. Por ahora en lugar de disponer de recursos económicos suficientes para mejorar el servicio está solo cubriendo el déficit de ingresos, pero en los futuros ejercicios puede ser peor, porque la rebaja de impuestos a los más ricos se traducirá, no lo duden, en menos dinero para mejorar la EMT. Y ahora mismo las consecuencias de ello ya las estamos experimentando”, concluye Grezzi.