- Fuset: “Queremo saber cómo se han podido gastar 350.000€ públicos en una cabalgata sin músicos, ampliamente decepcionante y llena de hipocresía y censura”.
Compromís ha presentado una denuncia ante la Agencia Valenciana Antifraude para que investigue posibles irregularidades a la Cabalgata de Reyes de València de 2026, que superó los 350.000 euros de coste, convirtiéndose en la más cara de la historia, pese a la brevedad y las numerosas críticas recibidas.
El concejal de Compromís, Pere Fuset, reclama investigar posibles sobrecostes por subcontrataciones encubiertas del equipo de gobierno de María José Catalá, así como la publicidad gratuita de empresas privadas fuera de todo trámite administrativo, mientras se recortaba la participación de entidades y se cobraba por primera vez a clubes deportivos como el Levante UD. “Queremos saber cómo se han podido gastar 350.000€ públicos en una cabalgata sin músicos, ampliamente decepcionante y llena de hipocresía y censura”.

La formación valencianista ha aportado pruebas que cuestionan la contratación a dedo de elementos de la Cabalgata mediante la fórmula de “programación artística”, con importes elevados y sin concurrencia. Según la documentación, estas contrataciones podrían haber generado sobrecostes injustificados, puesto que parte de los elementos no eran de la empresa contratada, sino que se habrían incorporado con posibles subcontrataciones no declaradas. Se trata de una práctica que la ley obliga a declarar expresamente para garantizar el control público sobre quien ejecuta realmente los contratos y a qué precio. La formación aporta documentos que demostrarían que estas piezas son en realidad propiedad de terceras empresas.
Por otro lado, Fuset denuncia también posibles irregularidades en la publicidad de empresas privadas que, como el equipo de gobierno reconoce por escrito, “han participado sin aportación económica y fuera de todo expediente que lo justifique”. En este sentido, la formación valencianista apunta que “hay que investigar como se ha colado a empresas privadas mientras de manera inédita clubes deportivos como el Llevant UE han tenido que abonar dinero como patrocinadores en un proceso competitivo, por el recorte que PP y VOX han realizado a la participación de entidades”.
La formación valencianista recuerda que ya llevaron a Antifraude la primera Cabalgata de Reyes organizada por PP y VOX por los posibles sobrecostes en la contratación de los hinchables de la Feria de Albacete con que se suplieron los elementos valencianos suspendidos, como por ejemplo, los nanos i gegants valencianos y las carrozas municipales que el gobierno progresista había encargado a los artistas falleros.
CENSURA E HIPOCRESÍA
Compromís también ha recordado las críticas de las sociedades musicales, que en un contundente comunicado denunciaron la exclusión de las bandas de la cabalgata y su sustitución por altavoces. Fuset arrancó la semana pasada el compromiso de rectificación del equipo de gobierno con la aprobación de una moción consensuada en la comisión municipal de bienestar social y cultura. A propuesta de Compromís, el gobierno local estudiará además impulsar un convenio de participación para las bandas de música de la ciudad.
Compromís también ha hecho pública la respuesta del gobierno de Catalá en relación con lo que consideran una “evidente censura hipócrita del gobierno de PP y VOX en la Cabalgata”. El gobierno local justificó públicamente la eliminación de personajes valencianos para “dignificar el relato bíblico” en su primera cabalgata. Por eso, Compromís preguntó con ironía “como se argumentaba bíblicamente que se hubiera anunciado como la gran novedad de la Cabalgata la figura de Selene, una diosa pagana griega, mientras que el nacimiento desfilaba con Sant Josep, la Virgen María y el Jesuset bajo una alfombra de Aliexpress”.
La respuesta escrita del gobierno fue que Selene, incluida dentro de un contrato artístico de 60.000 euros, no formaba parte del relato bíblico, sino que participaba en el apartado dedicado a la fantasía. Para Compromís, esta respuesta evidencia que “las excusas de Catalá para censurar todos los elementos valencianos de la cabalgata no eran más que antivalencianismo e hipocresía para hacer las cosas más cutres”.