• La concejala de Compromís Lluïsa Notario alerta de que el gobierno de PP y Vox rescinde el contrato que garantizaba la preparación de voluntariado y personal de ocio en plena subida de agresiones sexuales

Compromís per València ha denunciado que el gobierno de María José Catalá ha dejado sin cobertura el servicio que garantiza la formación, los materiales y la supervisión de los Puntos Violeta justo a las puertas de las Fallas. La rescisión del contrato municipal supone, en la práctica, que las personas voluntarias y el personal de espacios de ocio no dispongan del apoyo técnico necesario para actuar ante posibles agresiones sexuales.

La concejala Lluïsa Notario lamenta que el gobierno de Catalá deje caer “el servicio que hace posibles unos Puntos Violeta útiles y eficaces”. “Sin formación, sin materiales y sin seguimiento profesional, el dispositivo queda debilitado y pierde capacidad real de prevención y atención”, considera. El contrato rescindido permitía formar a comisiones falleras, asociaciones y entidades sociales adheridas al protocolo municipal, así como al personal de empresas de ocio y festivales. También aseguraba contenidos mínimos sobre violencias sexuales, conocimiento de recursos de atención y criterios claros de actuación. Todo eso, ahora mismo, no está garantizado.

“No hablamos de un trámite administrativo. Hablamos de saber cómo actuar ante una agresión, de detectar situaciones de riesgo y de acompañar correctamente a una víctima. Y eso exige preparación y seguimiento”, ha insistido la concejala del segundo partido de la ciudad. La coalición valencianista considera especialmente grave esta situación en el momento del año con mayor concentración de actos festivos y ocio nocturno. Más aún cuando los datos oficiales de los últimos meses apuntan a un incremento preocupante de las agresiones sexuales. “Con este contexto, lo que tocaba era reforzar recursos. No recortarlos por falta de previsión”, ha advertido Notario.

Desde Compromís señalan que, aunque el origen formal de la rescisión sea el incumplimiento de la empresa adjudicataria, la responsabilidad política es del gobierno municipal, que debía haber previsto una alternativa inmediata para garantizar la continuidad del servicio. “No se puede hablar de fiestas seguras mientras se deja sin apoyo técnico a quien debe responder ante una agresión. Las mujeres no pueden pagar la desorganización del gobierno de Catalá”, afirma Notario.

La formación valencianista exige activar de manera urgente un mecanismo extraordinario que asegure, durante estas Fallas, la formación mínima, el suministro de materiales y el seguimiento profesional de los Puntos Violeta y del personal de los espacios de ocio. “Exigimos una reacción inmediata. Nuestras adolescentes, las jóvenes y todas las mujeres tienen derecho a disfrutar de las Fallas con seguridad. Sin formación y sin supervisión, la protección se debilita. Y eso, sencillamente, es inaceptable”, ha concluido Lluïsa Notario.