Compromís per València ha entregado este lunes el premi Somriure 2026, que reconoce el ninot con más carga de crítica social y política de la Exposición del Ninot, a la propuesta presentada por la Falla Arrancapins. El galardón, que la formación valencianista otorga desde hace más de una década y que se decide mediante votación popular durante una visita a la exposición, pone en valor la tradición satírica y crítica de las Fallas.
El ninot premiado, con el lema “Memoria incómoda”, es una pieza elaborada por el taller de Jaume Chornet junto con la comisión fallera. La escultura representa el cuerpo de un bebé envuelto en un sudario con el rostro parcialmente visible, para denunciar la muerte de niños y niñas en la guerra de Gaza y la normalización de una tragedia que en demasiadas ocasiones queda reducida a cifras en las noticias.

La portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles ha entregado el premio a la comisión acompañada por el síndic de Compromís a les Corts Valencianes, Joan Baldoví y otros cargos de la formación valencianista. Robles ha destacado que “las Fallas son sátira y reflexión, y con estos premios queremos reconocer a los artistas y comisiones que mantienen viva el espíritu crítico que históricamente ha definido nuestra fiesta”.
Por su parte, el concejal de Compromís Pere Fuset ha señalado que “la crítica social da sentido a plantar y quemar falla. Con este premio queremos reivindicar que las Fallas son arte popular que puede remover conciencias”. Fuset también apunta que con este premio enviamos un mensaje claro contra la violencia “a las antípodas de la actitud de la alcaldesa María José Catalá, que ordenó requisar y censurar els llibrets de las fallas municipales de 2023 porque incluían críticas al genocidio en Gaza”.