• Compromís señala que los informes de servicios sociales del Ayuntamiento indican un aumento de las personas que viven en asentamientos e infravivienda en València hasta las 1.342 en 2025, un 8% más que el año anterior.
  • Papi Robles: “La política de PP y Vox no solo no está resolviendo el problema, sino que lo está escondiendo y agravando. Construyen una ciudad escaparate en el centro mientras expulsan la pobreza a los márgenes”.

La portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de València, Papi Robles, ha alertado del incremento “acelerado” de personas que viven en asentamientos e infravivienda en la ciudad, una realidad que ha calificado de “dura e invisibilizada”. Así lo ha señalado junto a la también concejal de Compromís Lucía Beamud en una rueda de prensa celebrada hoy, a la que han acudido avaladas por un alud de datos oficiales de servicios sociales del Ayuntamiento que acreditan su denuncia.

“Hace un año ya advertimos que la situación iba a empeorar, y hoy los datos lo confirman. No solo no se ha solucionado el problema, sino que ha crecido y se ha desplazado”, ha señalado Robles, que ha expuesto que —según los datos de 2025— actualmente hay 1.342 personas viviendo en asentamientos e infravivienda, lo que supone un aumento del 8% en un año, así como 574 familias (+11%) y 384 menores.

“Estamos viendo un efecto de vasos comunicantes: se desaloja a personas de un asentamiento, pero no desaparecen, sino que se trasladan a otro, normalmente en peores condiciones”, ha denunciado Robles, para la que el gobierno municipal estaría aplicando una política basada en “esconder la pobreza en lugar de resolverla”.

Uno de los ejemplos más significativos es el asentamiento del entorno del circuito urbano de Fórmula 1, que ha pasado de 21 personas en 2022 a 114 en 2025, multiplicándose por cinco. “Es el resultado directo de la inacción y de una política que concentra la pobreza en los márgenes de la ciudad”, ha remarcado.

Un desastre “resultado de decisiones políticas”

“Esto no es un accidente. Detrás de estos datos hay decisiones políticas concretas”, ha señalado Lucía Beamud. El fenómeno, ha añadido la concejal valencianista, se está concentrando especialmente en barrios como el Cabanyal (363 personas), Quatre Carreres (280) o Sant Marcel·lí (183), así como en asentamientos periféricos en crecimiento.

“Los asentamientos que más crecen son los más alejados de los servicios. Esto no es casualidad, es consecuencia directa de un modelo que expulsa a las personas fuera de la ciudad visible”, ha señalado, al tiempo que insistía en que la actuación policial sin alternativas habitacionales únicamente provocando el desplazamiento.

Además, Beamud ha alertado de un cambio en el perfil de las personas afectadas: “Estamos viendo más adultos jóvenes y más familias. Ya no hablamos solo de sinhogarismo crónico, sino de emergencia habitacional sin respuesta institucional”.

Ausencia de respuestas y recursos paralizados

Compromís ha denunciado también la “inacción” del gobierno municipal ante el empeoramiento de la situación.“Mientras los asentamientos crecen, el Ayuntamiento no está haciendo nada. Tenemos albergues cerrados, servicios clave desmantelados y proyectos que nunca se han materializado”, ha criticado Beamud.

Entre los ejemplos, ha señalado el cierre de recursos como el albergue del Carme o la Oficina por el Derecho a la Vivienda, así como el fracaso del proyecto piloto de intervención en asentamientos. Además, ha destacado que en 2025 el gobierno de Catalá solo ejecutó el 50% del presupuesto destinado a asentamientos, mientras algunas partidas específicas tienen una ejecución del 0% y existen más de 3.000 solicitudes de empadronamiento sin resolver.

“Ni hay datos, ni resultados, ni voluntad política. Se anunció mediación con propietarios para sacar a familias de los asentamientos, pero dos años después no existe ninguna evidencia de que se haya hecho nada”, ha denunciado. Para Compromís, la situación actual responde a un modelo político concreto. “Cada persona que vive en la calle es un fracaso colectivo, pero también una responsabilidad directa de este gobierno”, ha afirmado Robles. “Cada familia que acaba en un asentamiento es una puerta que el Ayuntamiento ha cerrado. Y cada nuevo asentamiento es la consecuencia de una política de expulsión sin alternativas”, concluye Beamud.