• Ante los últimos y reiterados incidentes en diferentes barrios de la ciudad, la coalición valencianista reclama al gobierno de Catalá una presencia policial continúa en los barrios, con recursos y seguimiento real del cumplimiento de las ordenanzas, en lugar de ocurrencias mediáticas sin ningún efecto positivo continuado. 
  • Ferran Puchades: «Los vecinos de València tienen que sentir que cuentan con una policía que les acompaña y protege en todos los aspectos, porque solo así también lo sentirán quienes enturbian la convivencia y dejarán de hacerlo”.

Una nueva reyerta en el barrio de Sant Antoni, idéntica a una sucedida meses atrás, se sumó ayer a la larga lista de sucesos producto del descontrol del incivismo en las calles de València que desde hace ya más de dos años vienen denunciando numerosas asociaciones vecinales de la ciudad sin que el gobierno municipal del PP y VOX les haya puesto remedio.

Para Compromís, estos episodios, que suceden en paralelo a otras múltiples denuncias sobre infracciones de todo tipo a lo largo y ancho de la ciudad y tampoco sancionadas por la policía local, evidencian que la situación deriva del fracaso del modelo de gestión de la seguridad ciudadana por parte del gobierno de PP y Vox. Un modelo “que confía más en las consecuencias de generar titulares de impacto que en las que supondría realizar un trabajo continuado”, apunta el concejal Ferran Puchades.

A la luz de las circunstancias, desde la formación valencianista consideran que Catalá y sus socios de Vox deberían rectificar. “No solo lo reclamamos nosotros, es un clamor vecinal. Los barrios quieren agentes a pie de calle, cercanos, y atentos a garantizar las normas de convivencia en general y a parar los pies a los infractores. Pero como respuesta desde el gobierno municipal solo recibe mensajes de que ahora van a poner a la policía a perseguir patinetes o a tener agentes encerrados en una oficina antiokupa que, por cierto, no hace operación alguna”, apunta Puchades. 

Por eso desde Compromís, piden a PP y Vox que pongan fin a su utilización de los agentes en campañas para atender sus manías personales y vuelva a destinar a los agentes a los barrios, a las patrullas a pie —“y, si es necesario también en bici y patinete, que permiten acercarse de manera más ágil y próxima a cualquier problema”— atendiendo todos los problemas y persiguiendo sin discriminar todas las infracciones.

«València es una ciudad cívica y respetuosa y afortunadamente la inmensa mayoría de la ciudadanía respetamos todas las normas, por lo que reconducir los comportamientos de aquellos que deterioran la convivencia es perfectamente posible con una policía organizada para estar en los barrios y no para generar titulares para Catalá», apunta Puchades. 

No se trata, concluye el concejal valencianista, “de reclamar una policía más punitiva —como prometían PP y VOX y a la vista está que no están cumpliendo—, sino de una policía más presente y más próxima, que acompañe la ciudadanía y vele por el cumplimiento de las normas de convivencia que nos hemos dado entre todas”. Esto, concluyen desde Compromís, “es lo que quiere la ciudadanía, sabemos que también quieren los agentes, y estamos seguros que cortaría de raíz incidentes como el sucedido ayer en Saïdia, o como las que denuncian reiteradamente desde la Roqueta, Orriols, la Petxina, y el resto de barrios de la ciudad”.