• El edil del PP deja plantada a la Junta de Distrito que preside con una reunión que no figuraba en la agenda del cargo con quien afirmaba encontrarse

València, martes 28 de abril de 2026

La Junta de Distrito de Abastos se celebró ayer con una silla vacía en la presidencia. Su presidente, el concejal del Partido Popular José Marí Olano, no asistió a la sesión que él mismo había convocado meses atrás, en un episodio que vuelve a tensionar la relación con el tejido vecinal. Precisamente el día en que Compromís per València defendía una moción para exigir su destitución inmediata como presidente de este órgano de descentralización, así como el cese de todas sus responsabilidades vinculadas a la interlocución con entidades y órganos de participación.

La formación valencianista considera que la ausencia no es un hecho aislado, sino la confirmación de una forma de vaciar de contenido los espacios de participación. Según ha podido comprobar el segundo partido de la ciudad, la excusa alegada por el concejal —una supuesta reunión en Madrid— no figuraba en la agenda pública del cargo con quien afirmaba encontrarse. Antes del inicio de la junta, varias asociaciones de vecinos y vecinas se concentraron a las puertas para exigir su dimisión. El malestar era evidente y acumulado.

La concejala de Compromís, Lluïsa Notario, denuncia que lo ocurrido ayer “es un nuevo desprecio intolerable hacia las asociaciones vecinales”. “No solo no escucha, es que ni siquiera se presenta en el espacio institucional que debería presidir. Es una falta de respeto absoluta hacia la ciudadanía organizada”, lamenta.

Notario también ha puesto el foco en la falta de transparencia: “Es especialmente grave que evite la junta con una excusa que genera serias dudas. Si un cargo público no puede explicar dónde está ni con quién se reúne, tenemos un problema de credibilidad institucional”. La concejala del primer partido de la oposición recuerda que Marí Olano cuestionó “de manera intolerable” el papel del movimiento vecinal, tras afirmar que las asociaciones no representan a los barrios ni deben participar en la toma de decisiones. “Es un discurso que desprecia décadas de trabajo y que ataca directamente la democracia participativa”, considera.

Para Compromís, la situación de Olano debería hacer reflexionar a la alcaldesa Catalá, que lo mantiene como concejal pese a todos los hechos conocidos en las últimas semanas. “No se puede presidir una junta de distrito desde la ausencia y el desprecio. Es evidente que no tiene ni la voluntad ni la capacidad de dialogar. Y todo se suma a los audios en los que vemos cómo maniobra para, presuntamente, colocar a dedo a personas afines del antiguo Consorcio València 2007. La alcaldesa debe actuar y destituirlo”, reclama Notario.