• Ferran Puchades denuncia el fracaso de la convocatoria y acusa a Catalá de no querer promover ayudas que sí tienen impacto directo en el tejido comercial, como el Bono Comercio.

El concejal de Compromís per València, Ferran Puchades, ha denunciado que el 53% del presupuesto destinado a ayudas para la modernización del comercio local se ha quedado sin adjudicar mientras los comercios de barrio continúan desapareciendo presionados por el encarecimiento de los alquileres, la turistificación y la competencia de las grandes plataformas.

Puchades ha calificado de “fracaso” la gran convocatoria de ayudas anunciada por el gobierno de María José Catalá en febrero de este año, en la que solo se ha adjudicado el 47% de los 1,6 millones de euros previstos. Además, ha lamentado que en la pasada Junta de Gobierno Local se aprobara liberar 865.013 euros del presupuesto que finalmente no han llegado a repartirse entre el sector. Es decir, el 53% de los recursos anunciados a bombo y platillo por el ejecutivo de Catalá han quedado sin utilizar.

“Esta situación evidencia que el gobierno de Catalá no tiene ningún proyecto real para el comercio local. Continúan funcionando por inercia, repitiendo fórmulas administrativas sin preguntarse si responden a las necesidades actuales del sector ni si son útiles para afrontar los nuevos hábitos de consumo y los cambios profundos que vive el comercio de proximidad”, ha señalado Puchades.

El concejal valencianista recuerda que Compromís lleva meses reclamando reforzar las políticas que sí tienen impacto directo en el tejido comercial, como el Bono Comercio, que continúa prácticamente congelado respecto a las últimas convocatorias del gobierno de Joan Ribó. También denuncia que el gobierno municipal mantiene guardado un estudio encargado por la propia concejalía sobre el impacto de la turistificación y de los apartamentos turísticos en el comercio de barrio.

“Mientras tanto, la realidad en las calles es muy clara: cierran comercios históricos en el centro expulsados por los precios desorbitados de los alquileres y en los barrios desaparece el comercio tradicional mientras proliferan negocios orientados exclusivamente al turismo. Pero el gobierno de Catalá sigue sin ninguna propuesta innovadora ni ninguna estrategia para proteger el tejido comercial de proximidad”, lamenta Puchades.

El concejal valencianista también ha criticado la fragmentación de las competencias municipales vinculadas al apoyo al tejido productivo, repartidas entre la concejalía de Comercio de Santiago Ballester y la delegación de Emprendimiento dirigida por Juanma Badenas y posteriormente por José Gosálbez. 

“Mientras uno no sabe hacer más que aquello que ha visto hacer siempre y el otro se dedica a subvencionar entidades de amigos y conocidos con un desconocido currículum de conocimientos en emprendimiento, el comercio local y de barrio va perdiendo posiciones frente a las grandes marcas, las franquicias y la venta online”, ha señalado Puchades.