- Los datos oficiales del Ministerio del Interior revelan un aumento del 35% en robos a domicilios en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior, y un incremento del 64,5% en establecimientos y locales comerciales
Las cifras no admiten interpretación favorable. El Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior acaba de publicar los datos del primer trimestre de 2026 para la ciudad de València, y lo que muestran es un repunte significativo de los delitos que más impactan la vida cotidiana del vecindario: los robos en las casas y a los negocios locales. Mientras el gobierno de María José Catalá se jacta de una tendencia de mejora general, los datos dicen otra cosa a los barrios.

Los robos con fuerza en domicilios han pasado de 300 casos en el primer trimestre de 2025 a 405 en el mismo periodo de 2026. Treinta y cinco por ciento más en un año. En el caso de los establecimientos comerciales y otras instalaciones, el salto es todavía más alarmante: de 389 a 640 casos, un 64,5% de incremento. “Son cifras que hablan de familias que llegan a casa y encuentran la puerta forzada, de comerciantes que abren por la misma y se encuentran el local vaciado”, denuncia el concejal Compromís per València Ferran Puchades.
Una doble amenaza para el comercio local
El pequeño comercio de la ciudad sufre ahora dos frentes simultáneos. Por un lado, la presión de los apartamentos turísticos, que destruye tejido comercial y expulsa clientes habituales de los barrios. Por el otro, una oleada de robos que crece sin que el Ayuntamiento presente ningún plan de respuesta visible. Para Ferran Puchades es «una negligencia de gobierno»: el consistorio conoce los datos, las recibe del mismo Ministerio del Interior, y continúa sin actuar.
El repunte de las infracciones no es un hecho aislado. El total de infracciones penales en el primer trimestre de 2026 llega a 15.509, ante las 15.056 del mismo trimestre de 2025. La tendencia de reducción que parecía consolidarse el año pasado se ha roto.
Para Compromís, los datos desmontan el relato triunfalista del gobierno de María José Catalá en materia de seguridad. Puchades considera que después de casi tres años de gobierno de PP y Vox, “la realidad es que los problemas de seguridad continúan presentes en los barrios y los datos no muestran ninguna mejora estructural”. “La seguridad también depende de barrios cuidados, de servicios públicos que funcionan y de una administración presente. Cuando aumentan las quejas vecinales, se deteriora el espacio público y los delitos continúan creciendo, algo no está funcionando”, afirma el concejal del primer partido de la oposición.
La coalición valencianista recuerda que la seguridad ciudadana es una responsabilidad compartida entre administraciones, pero que el Ayuntamiento tiene un papel clave en la prevención, la coordinación policial y la respuesta en los barrios. En este mandato, ninguno de estas tres dimensiones ha recibido una atención proporcional a las necesidades reales de la ciudad.
Compromís per València exige al gobierno municipal que presente con urgencia un plan específico contra los robos en domicilios y establecimientos, con medidas concretas de prevención, refuerzo de la coordinación policial a los barrios más afectados y recursos para acompañar los vecinos y comerciantes que han sido víctimas. Una ciudad que ya paga demasiada por los errores de un gobierno que gobierna de espaldas a los suyos, no puede permitirse también que nadie cuide la seguridad de sus calles.