- La ejecutiva de la coalición valencianista acuerda dar apoyo económico al profesorado en huelga, una medida que se hará efectiva a principios de julio
Desde el 11 de mayo, la Comunitat Valenciana vive una huelga educativa indefinida sin precedentes, convocada por STEPV, UGT, CCOO y CSIF ante la falta de negociación de la Conselleria de Educación, con reivindicaciones que incluyen más recursos para las necesidades especiales del alumnado, una reducción de las ratios por aula, una mejora generalizada de las infraestructuras, la defensa del valenciano y un aumento salarial. Semanas después de su inicio, las negociaciones continúan a un ritmo desesperante mientras el profesorado mantiene la presión en las calles. En este contexto, la ejecutiva de Compromís per València, reunida el pasado miércoles 3 de junio, acordó una donación de cerca de 10.000 euros a la caja de resistencia del profesorado en huelga.

Esta donación de Compromís se hará efectiva a principios del mes de julio. Los sindicatos calculan una pérdida de entre 150 y 200 euros por día de huelga, además de la repercusión sobre la cotización a la Seguridad Social. “Es precisamente en este momento cuando el apoyo económico resulta más necesario para los docentes que han aguantado semanas de movilización”, ha manifestado la portavoz de Compromís per València, Papi Robles.
Las cajas de resistencia, impulsadas por diversos colectivos educativos, tienen una finalidad clara: ayudar a aliviar el impacto económico de la huelga para que ningún docente tenga que quedarse sin apoyo por defender los derechos del alumnado y del conjunto de la comunidad educativa. Compromís per València considera que esta decisión va más allá de un gesto simbólico. Para Papi Robles, es “una cuestión de coherencia”. “Una formación que defiende la escuela pública no puede quedarse al margen cuando el profesorado lleva un mes en la calle reclamando lo que es justo. Los recortes en educación, las ratios inasumibles y el ataque sistemático al valenciano en las aulas no son problemas abstractos. Son la realidad diaria de maestros, maestras, alumnos y alumnas de esta ciudad, y ante eso Compromís no puede mirar hacia otro lado”, considera la portavoz.
La portavoz de la coalición valencianista subraya que la huelga no es solo un conflicto laboral, sino una defensa del modelo de escuela pública, en valenciano y de calidad, que el gobierno de Juanfran Pérez Llorca lleva ya tres años intentando desmantelar.
Compromís per València hace un llamamiento a la ciudadanía, a las entidades y a los agentes sociales para contribuir a la caja de resistencia. La escuela pública es de todas y de todos, y sostener a quienes la defienden es también una forma de defenderla.