• A tres días de la expulsión de la protectora de animales del centro de acogida de Benimàmet, Compromís vuelve a presionar para que su gestión no esté en manos de empresas investigadas por maltrato animal.
  • Gloria Tello: “Que los animales abandonados de la ciudad de València pasen a ser gestionados por una UTE de empresas de control de plagas bajo investigación por delitos es la noticia más bárbara y triste de todo el gobierno de Catalá”.

En 2024, el gobierno municipal de PP y Vox en el Ayuntamiento de València decidió revertir la gestión colaborada con protectoras de animales del centro de acogida de animales abandonados de Benimàmet, impulsada por los últimos gobiernos de Compromís, y apostar por la privatización total no solo del centro de Benimàmet sino también del de Nazaret. 

Así impulsó una licitación por un valor superior a los 5 millones de euros para la gestión de los dos centros. Y el resultado de este procedimiento de contratación de Servicio de Gestión Integral de Recogida, Acogida, Atención Veterinaria y Mantenimiento de Animales en los Centros Municipales de Animales dio como resultado la adjudicación del servicio a un conjunto de empresas (UTE) que, como valoran numerosos colectivos animalistas y también de Compromís, pone en riesgo la protección y bienestar animal. Por un lado, porque se trata de empresas que se dedican al control de plagas, y por otro, porque una de ellas tiene procedimientos abiertos por posibles delitos relacionados con el maltrato animal. En este mismo procedimiento se excluyó y desestimó la impugnación posterior de la protectora de animales, Modepran, que venía gestionando el centro hasta la actualidad.

Tal como explica la portavoz adjunta de Compromís València, Gloria Tello, esta privatización del servicio supone excluir a la actual protectora de la gestión del centro de Benimàmet y la no subrogación del personal que ha venido trabajando todos estos años. También la expulsión de la colaboración actual con personas voluntarias que ayudan a pasear los animales alrededor del centro municipal.

“Dejar en manos de empresas que se dedican profesionalmente al control de plagas la gestión de los centros de acogida de los animales abandonados de la ciudad es una burla al buen gobierno y a la garantía de una mínima sensibilidad en un ámbito sensible como es este”, apunta Tello, motivo por el cual desde Compromís urgen “a evitar esta situación usando todos los instrumentos legales y técnicos que existen”.

“El gobierno del PP nunca tendría que haber abandonado todo el trabajo hecho para municipalizar y trabajar conjuntamente con las protectoras para la gestión del centro de Benimàmet e iniciar un procedimiento de privatización. Pero llegados a este punto, el gobierno también dispone de mecanismos para evitar que esto se aplique. Lo que tiene que hacer el gobierno de Catalá es desistir del contrato o acordar no celebrarlo por razones de interés público, puesto que hay pruebas más que evidentes de los procedimientos administrativos y legales abiertos a alguna de las empresas adjudicatarias por su mala gestión en otros ayuntamientos del Estado”, recuerda el ex titular de Bienestar Animal las dos pasadas legislaturas.

El Ayuntamiento de València dispone de dos centros de acogida de animales de titularidad pública: el centro de Benimàmet (perros y gatos) y el centro de Nazaret (aves y animales exóticos). Mientras que el segundo centro ha sido de gestión directa desde su puesta en funcionamiento, el centro de Benimàmet ha contado con la colaboración de una protectora de animales (Modepran) durante los últimos quince años.