- Fuset: “Cuando Catalá oculta los datos no es por casualidad, es porque esos datos dejan en evidencia el fracaso de su gestión cultural”
El Síndic de Greuges ha dado la razón en Compromís y ha instado el gobierno de María José Catalá a facilitar los datos de venta de entradas de los Concerts de Vivers, después de la queja formal presentada por la formación valencianista ante la negativa reiterada del Ayuntamiento a ofrecer esta información.
Para el concejal Pere Fuset, la resolución del Síndic es clara: “el gobierno de Catalá no puede esconder las ventas de un ciclo musical sostenido con contratos artísticos públicos valorados en millones de euros que dependen directamente de la venta de entradas. No puede recurrir a la opacidad para esconder el fracaso de un ciclo que ya ha perdido un tercio de su público por el sectarismo y la censura de PP y VOX”.

Para Compromís, el dictamen del Síndic confirma “un patrón sostenido de opacidad deliberada para ocultar el fracaso del modelo cultural de PP y VOX”. Un fracaso que ya tiene cifras: los Concerts de Vivers habían perdido hasta el año pasado más de un 30% del público en solo dos años, pasando de más de 55.000 asistentes a poco más de 38.000 en 2025. “Cuando Catalá esconde los datos no es por casualidad, es porque esos datos dejan evidencia el fracaso de su gestión cultural” ha señalado Fuset
El concejal valencianista apunta que la cancelación del primer concierto de Vivers 2026 por la venta de solo 100 entradas no es una anécdota, sino la confirmación de un modelo fallido. Fuset recuerda que ya en 2024 se suspendió un concierto de Bertín Osborne con solo 155 entradas vendidas. Y los datos conocidos apuntan que varios conciertos no llegan al millar de asistentes a pesar de que la capacidad del recinto es próxima a las 5.000 personas .
Para Fuset, esta caída no es casual, sino consecuencia directa de un cambio de modelo. “PP y VOX han sustituido un modelo de éxito, plural y abierto a todos los públicos por un modelo sectario que ha censurado completamente la música en valenciano que antes agotaba las entradas y ha expulsado el público fiel que llenaba Viveros año tras año”, ha denunciado.
La contradicción es evidente: mientras el gobierno de Catalá vende una supuesta “València Music City”, la realidad es la de un festival en retroceso, con menos público, conciertos cancelados y datos ocultos. “No tiene ningún sentido hablar de Music City en una València donde se apaga la música y se esconde la diversidad”, han afirmado.
Compromís exige el cumplimiento inmediato de la resolución del Síndic, la publicación íntegra de los datos de venta de entradas y un cambio de modelo que recupere la pluralidad musical y el apoyo a la cultura valenciana.
“Los Concerts de Vivers no están en crisis por casualidad. Están en crisis porque hay un gobierno más preocupado por la propaganda que por la cultura. Y eso, por mucho que lo oculten, ya no se puede tapar” ha declarado el concejal valencianista.